Por Florencia Tróccoli
Por Florencia Tróccoli
El Colegio Nacional Rafael Hernández de la ULNP sigue convulsionado después de la sentada que protagonizaron los estudiantes de cuarto, quinto y sexto año en apoyo a las alumnas que denunciaron haber sido víctimas de abuso por parte de otro compañero, especialmente en las fiestas desarrolladas en distintos boliches de la ciudad. Luego de la protesta en el hall del establecimiento dependiente de la UNLP, algunas divisiones debatieron la situación con sus profesores.

La tradicional propuesta volverá a copar el Meridiano V, con la presencia de más de 150 emprendedores y espectáculos gratuitos para toda la familia.
La Municipalidad de La Plata informó que los haberes de los trabajadores municipales serán abonados antes del cierre del mes y el aguinaldo este viernes.
“Me pusieron al tanto de lo que los preocupaba a partir de las denuncias de algunas compañeras. Había circulado el nombre de un alumno al que ellas denunciaban como abusador y lo que están exigiendo son respuestas institucionales de intervención para poder tramitarlo de manera acompañada. La convivencia escolar está absolutamente atravesada por esto”, aseguró Guillermo Clarke, docente de historia y director del Archivo Histórico bonaerense.
Luego de escuchar a los estudiantes por casi dos horas, el profesor -reconocido opositor a la actual gestión del colegio- sostuvo que comparte con los alumnos la necesidad de estar a la altura de los cambios culturales que se están dando en cuanto al movimiento contra el machismo y la violencia de género. “Más allá de que las situaciones se den afuera o dentro del colegio, todas repercuten en el establecimiento. Ahora las chicas tienen la posibilidad de hacer denuncias que antes callaban”, señaló.
Además, indicó que han abordado las temáticas de acoso y abuso, pero no desde una experiencia que les resultara tan cercana. “Sí se ha hablado, es un tema que circula y que los convoca. Les pregunté si la respuesta que ellos esperaban tenía que ser punitiva o pedagógica. Ellos dijeron que tenía que haber un poco de las dos cosas, pero de todas maneras coincidieron en que no se trataba de expulsar a un compañero, sacarlo de aquí y transferir la situación a otro lugar, sino que tenía que realmente ser corregida acá entre todos”, destacó Clarke a este portal.
“Me acuerdo que hace 20, 25 años los varones del Nacional iban al Liceo el día del Bachiller y corrían a naranjazos a las chicas por las aulas. Y pasaban un montón de cosas más y estaba naturalizado como una tradición. Horroroso”, dijo el profesor, al tiempo que destacó cómo los jóvenes dominan el tema naturalmente.
En ese sentido, los alumnos hicieron foco en la necesidad de realizar más charlas, talleres y capacitaciones para docentes.