Los fanáticos deberán esperar para ver a la selección Argentina. Es que el partido que iban a disputar el próximo sábado frente al combinado de Israel fue suspendido luego que los jugadores argentinos fueran amenazados.
Los fanáticos deberán esperar para ver a la selección Argentina. Es que el partido que iban a disputar el próximo sábado frente al combinado de Israel fue suspendido luego que los jugadores argentinos fueran amenazados.



El astro rosarino se puso por última vez la camiseta número 10 de la Albiceleste en una noche inolvidable en el Monumental.
El encuentro iba a disputarse en el estadio Teddy Kollek de Jerusalén y se esperaba gran marco de público. Las expectativas por ver al astro Lionel Messi en acción eran grandes, tanto que las entradas se agotaron a solo 20 minutos de salir a la venta.

Todo comenzó cuando ciudadanos palestinos protestaron en los alrededores de la Ciudad Deportiva de Barcelona en España donde se entrenaba el equipo de Jorge Sampaoli. Allí se acercaron con banderas y camisetas se la Selección ensangrentadas.
Por su parte, el propio presidente de la Federación Palestina de Fútbol, Jibril Rajoub, había amenazado este último domingo con mandar a quemar camisetas y afiches con la cara del astro argentino, en repudio al partido.

Los conflictos políticos entre Israel y Palestina son bien conocidos. Ambos Estados tienen seras disputas territoriales, incluyendo el control de Jerusalén. En ese marco, Sampaoli ya había demostrado su descontento con disputar un encuentro a pocos días del Mundial. A ello se sumó el malestar entre los jugadores que expresaron su preocupación a los dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).