El 29 de octubre del 2017, el establecimiento de 601 entre 7 y 8 fue víctima de un incendio intencional que dejó el 80% de su estructura edilicia completamente destruida. Ante este panorama, los padres, alumnos y docentes decidieron congregarse en la Plaza San Martín para reclamar por obras y respuestas del Estado provincial.
La manifestación contó con actividades que incluyeron a toda la comunidad educativa de la Escuela 23. Mientras los adultos cortaban calle 6, los alumnos construyeron con cajas el frente de la institución para luego incendiarla.
0221.com.ar se comunicó con Nancy, una de las integrantes de la cooperadora, quien explicó que "la idea fue simular lo que pasó aquel 29 de octubre". En ese sentido, afirmó: "Los bomberos dijeron que fue un incendio intencional porque hubo cuatro focos que provocaron las llamas que destruyeron gran parte del establecimiento".
En la escuela se dan clases de nivel primario y secundario, así como también del Plan Fines. La institución no cuenta con la estructura para recibir a tantos alumnos, varios sectores no cuentan con techo, sólo posee baños químicos que se encuentran a unos treinta metros de las aulas, el patio se inunda con facilidad y la biblioteca no cuenta con un espacio físico, por lo que la mayoría de los libros se están echando a perder, explicaron a este medio los manifestantes.

En este sentido, Nancy contó que "los pocos arreglos que hicieron fueron con Durlock y con pocos materiales de calidad" y agregó que "la escuela no tiene gas ni luz, algo que sufren los estudiantes del Fines".

Las autoridades provinciales recibieron a cinco integrantes de la escuela N° 23 y confesaron que no estaban al tanto de la situación. Esta respuesta provocó el malestar de la comunidad educativa y puso de manifiesto el estado de abandono en que se encuentra la institución. "Duele que no estén enterados. Los únicos que no abandonaron a los pibes fueron los docentes", cerró la integrante de la cooperadora.