0221
Radiografía de una causa olvidada: después de años, vecinos de Abasto tendrán agua potable
Falta de inversión

Radiografía de una causa olvidada: después de años, vecinos de Abasto tendrán agua potable

Este jueves instalaron en Abasto cuatro tanques de agua potable. Fue gracias a la intimación de un juez que el año pasado ya había dictado una medida cautelar que la Cooperativa de Agua de esa localidad incumplió. Desde la Comuna se comprometieron a acercar bidones para el traslado. La extensión del agua corriente, una deuda pendiente. 

20 de abril de 2018

 

Por Mariana Sidoti

 

El agua contaminada es un problema conocido para vecinos de los nuevos barrios y asentamientos en la ciudad. El crecimiento demográfico sin planificación, sumado a la falta de presencia estatal, hace que los servicios esenciales sean en muchos casos un sueño inalcanzable.

Así vivían en Villa Esperanza y Villa San Martín, dos barrios lindantes que se extienden a lo largo de tierras fiscales pertenecientes al ramal ferroviario La Plata-Brandsen, a la altura de 516 bis entre 215 y 225. Son cerca de 600 familias expuestas a la contaminación, producto del abandono de una planta de tratamiento cloacal de la Cooperativa de Agua de Abasto. 

En ese predio hay dos piletones de decantación a donde van a parar los efluentes cloacales de más de 2 mil personas. Y aunque se supone que esos líquidos son tratados y clorados por la Cooperativa, según una denuncia que la concejal Victoria Tolosa Paz (Unidad Ciudadana) realizó el año pasado, en realidad son vertidos tal como vienen.

Así lo demostró una muestra tomada en el marco de la causa judicial, donde se encontraron bacterias como salmonella, escherichia coli, shigella y amibas en grandes cantidades, que exceden ampliamente lo tolerado por las leyes ambientales que rigen actualmente.

La denuncia presentada por Tolosa Paz tuvo el acompañamiento de varios vecinos y aunque el año pasado el juez federal Ernestro Kreplak dictó una medida cautelar, la misma fue incumplida por la Cooperativa. Finalmente, hace menos más una semana, el magistrado resolvió intimar a la Cooperativa de Agua para que provea de agua potable.

Por fin este jueves los vecinos de Abasto consiguieron acceder al derecho humano de agua potable contemplado por la ONU. La Cooperativa instaló cuatro tanques, y la Comuna se comprometió a facilitar bidones para que las personas puedan trasladar el agua.

Desde el oficialismo, el concejal Javier Mor Roig advierte que “el tema del agua es un problema de larga data. La Cooperativa prestó servicios durante mucho tiempo, pero hoy resultan insuficientes. Ante esta situación el municipio va a tratar de mitigar, pero obviamente es una situación parcial: no podemos someter a la gente a que tenga que buscar el agua a un determinado lugar”.

En diálogo con 0221.com.ar, Mor Roig explicó que algunas zonas de Gonnet sufrieron más o menos el mismo problema, “que ahora está en vías de solución gracias a una obra importante que está haciendo ABSA en el acueducto norte. Aquí hay que hacer lo mismo, por ahora dar esta pequeña solución parcial para después dar la solución final, realizar la obra para que la gente tenga acceso al agua potable”.

Este jueves instalaron en Abasto cuatro tanques de agua potable. Fue gracias a la intimación de un juez que el año pasado ya había dictado una medida cautelar que la Cooperativa de Agua de esa localidad incumplió. Desde la Comuna se comprometieron a acercar bidones para el traslado. La extensión del agua corriente, una deuda pendiente. 
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Radiografía de una causa olvidada: después de años, vecinos de Abasto tendrán agua potable

Este jueves instalaron en Abasto cuatro tanques de agua potable. Fue gracias a la intimación de un juez que el año pasado ya había dictado una medida cautelar que la Cooperativa de Agua de esa localidad incumplió. Desde la Comuna se comprometieron a acercar bidones para el traslado. La extensión del agua corriente, una deuda pendiente. 
Radiografía de una causa olvidada: después de años, vecinos de Abasto tendrán agua potable

 

Por Mariana Sidoti

 

El agua contaminada es un problema conocido para vecinos de los nuevos barrios y asentamientos en la ciudad. El crecimiento demográfico sin planificación, sumado a la falta de presencia estatal, hace que los servicios esenciales sean en muchos casos un sueño inalcanzable.

Así vivían en Villa Esperanza y Villa San Martín, dos barrios lindantes que se extienden a lo largo de tierras fiscales pertenecientes al ramal ferroviario La Plata-Brandsen, a la altura de 516 bis entre 215 y 225. Son cerca de 600 familias expuestas a la contaminación, producto del abandono de una planta de tratamiento cloacal de la Cooperativa de Agua de Abasto. 

En ese predio hay dos piletones de decantación a donde van a parar los efluentes cloacales de más de 2 mil personas. Y aunque se supone que esos líquidos son tratados y clorados por la Cooperativa, según una denuncia que la concejal Victoria Tolosa Paz (Unidad Ciudadana) realizó el año pasado, en realidad son vertidos tal como vienen.

Así lo demostró una muestra tomada en el marco de la causa judicial, donde se encontraron bacterias como salmonella, escherichia coli, shigella y amibas en grandes cantidades, que exceden ampliamente lo tolerado por las leyes ambientales que rigen actualmente.

La denuncia presentada por Tolosa Paz tuvo el acompañamiento de varios vecinos y aunque el año pasado el juez federal Ernestro Kreplak dictó una medida cautelar, la misma fue incumplida por la Cooperativa. Finalmente, hace menos más una semana, el magistrado resolvió intimar a la Cooperativa de Agua para que provea de agua potable.

Por fin este jueves los vecinos de Abasto consiguieron acceder al derecho humano de agua potable contemplado por la ONU. La Cooperativa instaló cuatro tanques, y la Comuna se comprometió a facilitar bidones para que las personas puedan trasladar el agua.

Desde el oficialismo, el concejal Javier Mor Roig advierte que “el tema del agua es un problema de larga data. La Cooperativa prestó servicios durante mucho tiempo, pero hoy resultan insuficientes. Ante esta situación el municipio va a tratar de mitigar, pero obviamente es una situación parcial: no podemos someter a la gente a que tenga que buscar el agua a un determinado lugar”.

En diálogo con 0221.com.ar, Mor Roig explicó que algunas zonas de Gonnet sufrieron más o menos el mismo problema, “que ahora está en vías de solución gracias a una obra importante que está haciendo ABSA en el acueducto norte. Aquí hay que hacer lo mismo, por ahora dar esta pequeña solución parcial para después dar la solución final, realizar la obra para que la gente tenga acceso al agua potable”.