El primer tiempo fue favorable a Boca, plantándose bien en el campo con Cristian Pavón y Sebastián Villa trabajando para impedir los avances de River. Sin embargo, los nervios del arranque dificultaron el trámite del encuentro, haciéndolo desprolijo e impreciso.
En cuanto pasó ese lapsus, el equipo de Guillermo Barros Schelotto lo tuvo con Pablo Pérez en una volea sin marca en el área y en otra jugada en la que Nahitan Nández no pudo empujarla en la línea. Sobre el final de esa primera etapa, el Millonario pudo ponerse en ventaja en una mala salida de Esteban Andrada, aunque una contra letal le costó el 1-0 en su propio arco.
En el complemento tomó el dominio de la pelota River, necesitado por el resultado adverso, y fue acercándose hasta el arco del Xeneize, aunque sin generar situaciones claras de gol. Un remate de Nacho Fernández que pasó muy cerca fue lo mejor de ese tramo. Así llegó al empate, en una jugada en la que triangularon de primera para que Nacho Fernández gane el fondo y la meta atrás para que Lucas Pratto solo tenga que empujarla para el 1-1 parcial.
El empate obligó a ir al tiempo extra, algo que River aprovechó al encontrar el gol que le dio el título en los pies de Juanfer Quintero. El colombiano quedó de frente al arco y sacó un zurdazo tremendo que pegó en el travesaño y se metió sin que Andrada pudiera hacer nada para evitarlo.
Carlos Tevez ingresó por Buffarini para buscar el empate y Bruno Zuculini hizo lo propio en el equipo del Muñeco Gallardo, por Nacho Fernández, para cerrar el partido, y en ese escenario tan marcado sacó ventaja River, que con todos lanzados en ataque encontró en una corrida del Pity Martínez el 3-1 definitivo.