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Garro: "Quien organiza una fiesta clandestina pone en peligro a cientos de personas"

El intendente Julio Garro se pronunció tras el brutal ataque que sufrió uno de sus propios funcionarios, quien recibió una puñalada mientras clausuraba una fiesta clandestina en plena Navidad. El mandatario aseguró que los organizadores deberán ser “castigados con severidad”.

“No puede dar lo mismo el que cumple la Ley que el que no lo hace”, lanzó el intendente Julio Garro en su propia cuenta de Twitter, tras exigir que la Justicia actúe con rapidez para castigar “con severidad” a los responsables de los desmanes ocurridos durante la madrugada de este martes en 10 y 63. Es que agentes municipales y personal de la Policía Local que clausuraban una fiesta clandestina, se enfrentaron fuertemente con más de 500 personas. Todo quedó grabado por algunos testigos ocasionales del hecho.


En ese marco, el director de Inspecciones de la Comuna, Emanuel Reyes, recibió un profundo corte tras intentar reducir a un joven que habría arrojado una botella contra un patrullero.

En un hilo de mensajes a través de la red social, el Jefe Comunal señaló que Reyes se encuentra en buen estado, recuperándose de la agresión; y añadió que él “encabezaba un operativo con el equipo municipal para desactivar una fiesta ilegal en la vía pública cuando recibió este ataque”.

Enseguida, Garro pidió una veloz respuesta de la Justicia y remarcó que “quien organiza una fiesta clandestina pone en peligro la vida de cientos de personas”. “Tiene que ser castigado con severidad. No puede dar lo mismo el que cumple la ley que el que no lo hace”, cerró.

El mandatario también volvió a pedir que aquellos vecinos que tengan información sobre este tipo de encuentros, se comuniquen con las autoridades municipales para prevenir cualquier tipo de inconvenientes.

Por su parte, el secretario de Convivencia y Control Ciudadano, Roberto Di Grazia, área de la que depende el propio Reyes, se mostró sorprendido por el hecho de que los propios padres autoricen a sus hijos a llevar a cabo este tipo de fiestas. "Hay un problema de conciencia que tienen que tomar para definir los límites que tiene que haber", señaló el funcionario al respecto y concluyó: "Les pedimos a los papás que tomen conciencia y sepan adónde asisten los chicos".

El operativo que terminó en una auténtica batalla campal fue solo uno de más de cincuenta realizados en toda la ciudad para clausurar fiestas improvisadas y sin autorización que, por supuesto, no cumplían con las medidas de seguridad y habilitación pertinentes.

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