El 14 de diciembre pasado, el volcán Peteroa emitió una importante columna de ceniza que fue captada por las cámaras del Puesto de Gendarmería Paso Azufre. La facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la UNLP viene investigando la zona hace varios años y advirtieron que desde julio venía aumentando su actividad.
En la Argentina los volcanes activos están en la frontera con Chile y es importante la colaboración científica y de instrumentales que los monitoreen e investiguen en ambos países.
En diálogo con Radio Universidad de La Plata, la titular del Departamento de Sismología y Meteorología de la unidad académica de la UNLP, Gabriela Badi, explicó: “No es una columna alta de cenizas pero al ser persistente, el viento la lleva a las poblaciones. Es una ceniza fina pero hay que hacer estudios para ver cómo está compuesta”.
En esa línea aclaró que se puede seguir mediante el desarrollo de redes de monitoreo instrumental para los volcanes de la República Argentina, será posible pronosticar con un cierto período de antelación las erupciones volcánicas y su actividad asociada (lava, flujos piroclásticos, lahares, columnas de cenizas, etc.). De esta forma, las autoridades podrán trabajar en alertas tempranas que permitan proteger el territorio nacional, su población y la infraestructura que podría verse afectada por este tipo de fenómenos.

La facultad de Ciencias Astronómicas viene realizando investigaciones desde el año 2012 y forma parte de varios convenios de colaboración para complementar la información registrada en el Complejo Volcánico Planchón-Peteroa.
Hasta el momento, las autoridades mendocinas decidieron no alertar a los vecinos y evitar el pedido de barbijos para los habitantes de Malargüe, un pueblo que es aledaño al complejo volcánico.