La UNLP finalizó los trabajos de remodelación y puesta en valor de una antigua casona, ubicada en calle 2 entre 43 y 44, que funcionará como un centro de actividades de extensión y estará bajo la órbita de la facultad de Psicología. El presidente de la Universidad, Fernando Tauber, recorrió las nuevas instalaciones junto a las autoridades y destacó la importancia del espacio para la toda la región.
Según detallaron las autoridades de Psicología, en la nueva sede se instalará el Centro de Atención a la Comunidad, con consultorios para niños y adultos; el Programa Adultos Mayores; el Centro de Orientación Vocacional; además de distintas actividades de la secretaría destinadas a la inserción comunitaria.
"La inauguración de este edificio es un hecho histórico que refuerza la tradición de nuestra carrera, asociada siempre a la extensión e interacción con la comunidad", explicó el decano de la facultad, Xavier Oñativia. En esa línea, remarcó que "este edificio permitirá estrechar aún más los lazos con la comunidad y también facilitará la formación de futuros profesionales y el desarrollo de la actividad de los graduados".
Durante la recorrida, Tauber estuvo acompañado por el secretario General de la UNLP, Patricio Lorente; la secretaria de Salud, Edith Pérez; el secretario de Planeamiento Obras y Servicios, Diego Delucchi.
La casona tiene cien años de antigüedad y fue concebida como una vivienda pero, a lo largo del tiempo, experimentó distintas reformas y ampliaciones. Inicialmente, allí funcionaron los laboratorios para el centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE) de la facultad de Ciencias Naturales, de manera que todos los locales estaban adaptados para servir a las necesidades propias de la actividad científica. Hace tres años, el CEPAVE se mudó a su nuevo edificio en el Bosque y, por ende, la edificación de calle 2 permaneció en desuso.

La Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNLP detalló que fue necesario reacondicionar la casona y, para ello, se construyeron aulas, consultorios, oficinas, dependencias complementarias y especiales como locales con "cámara gesell" y salón de usos múltiples, entre otras áreas de interés. También se pusieron en valor todos los grupos sanitarios y se adaptó el edificio a las normas de accesibilidad, higiene y seguridad vigentes.
La obra incluyó la demolición de varios locales que funcionaban como laboratorios, la reparación de la mampostería, revoque fino y grueso del interior, reparación de pisos originales y colocación de nuevos, reparación de cubiertas, cielorrasos y carpinterías y pintura interior y exterior del inmueble.

Se trata de un centro que tendrá un rol clave en para la ciudad y servirá para que los estudiantes de Psicología puedan realizar prácticas profesionales y, de esta forma, mejorar su formación.