Papelón capítulo mil: ahora River rechaza jugar la final contra Boca en Madrid
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Papelón capítulo mil: ahora River rechaza jugar la final contra Boca en Madrid

El club que preside Rodolfo D´Onofrio ahora emitió un comunicado a raíz de la presentación realizada contra la CONMEBOL, en donde manifiesta su disconformidad por el cambio de sede. Se sigue manchando el torneo continental más importante a nivel clubes y los idas y vueltas parecen no tener fin.

En un breve comunicado de prensa, River informó los detalles de su presentación contra la CONMEBOL: rechazan jugar en Madrid y se desligan de la responsabilidad por el bochorno de hace dos sábados en las adyacencias del Monumental, cuando hinchas millonarios destrozaron el micro de Boca e hirieron a sus jugadores.

"A partir de la presentación realizada durante el día de ayer, viernes 30 de noviembre, ante la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), River Plate ratifica su rechazo al cambio de sede. El Club entiende que la decisión desnaturaliza la competencia, perjudica a quienes adquirieron su ticket y afecta la igualdad de condiciones a partir de la pérdida de la condición de local", fundamentaron en la institución que preside Rodolfo D´Onofrio.

Entre las razones que destacan en River para rechazar ir a jugar al estadio del Real Madrid, mencionan tres:

- La responsabilidad por la falla del operativo de seguridad del día sábado 24 del corriente mes, ocurrida fuera del anillo perimetral dispuesto para el evento, fue, además de pública y notoria, asumida abiertamente por las más altas autoridades del Estado. Esto equivale a decir que los hechos que River Plate lamenta -y por los que se solidarizó oportunamente- no son de ningún modo responsabilidad del club.

- Más de 66 mil asistentes al estadio aguardaron pacientemente durante alrededor de ocho horas el día sábado y volvieron a concurrir por segunda vez al estadio el día domingo. A esos mismos espectadores se les niega ahora -injustificadamente- la posibilidad de presenciar el espectáculo, en virtud de la evidente diferencia de costos y la distancia propia de la sede elegida.

- Es incomprensible que el clásico más importante del fútbol argentino no pueda desarrollarse con normalidad en el mismo país que en los días que corren se desarrolla un G20. El fútbol argentino en su conjunto y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no pueden ni deben permitirse que un puñado de violentos impidan el desarrollo del Superclásico en nuestro país.

 

 

De esta manera, la novela de la final de la Copa Libertadores contra Boca suma un nuevo capítulo que le agrega otra mancha más a una definición que deambula desde hace casi un mes entre papelones de todos los tamaños.

Desde que se supo que ambos equipos definirían el certamen se generó un mundo de suspicacias de todo tipo que llevó a que ambas dirigencias disputen el choque en el escritorio. Los días, los horarios, los árbitros, las suspensiones, las responsabilidades por las agresiones afuera y adentro del estadio, las negociaciones con la CONMEBOL y las declaraciones cruzadas en programas deportivos -en donde durante varias semanas alimentan el show, a toda hora-, moldearon un capítulo vergonzoso en la historia del fútbol argentino y sudamericano, que todavía continúa con desenlace incierto.

El partido está pautado para que se juegue el domingo que viene insólitamente en el Santiago Bernabeu de Madrid, pero pese a que día a día surge algo nuevo, nadie puede poner las manos en el fuego porque la final se realice tal como se anunció.

El club que preside Rodolfo D´Onofrio ahora emitió un comunicado a raíz de la presentación realizada contra la CONMEBOL, en donde manifiesta su disconformidad por el cambio de sede. Se sigue manchando el torneo continental más importante a nivel clubes y los idas y vueltas parecen no tener fin.

01 de diciembre de 2018

En un breve comunicado de prensa, River informó los detalles de su presentación contra la CONMEBOL: rechazan jugar en Madrid y se desligan de la responsabilidad por el bochorno de hace dos sábados en las adyacencias del Monumental, cuando hinchas millonarios destrozaron el micro de Boca e hirieron a sus jugadores.

"A partir de la presentación realizada durante el día de ayer, viernes 30 de noviembre, ante la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), River Plate ratifica su rechazo al cambio de sede. El Club entiende que la decisión desnaturaliza la competencia, perjudica a quienes adquirieron su ticket y afecta la igualdad de condiciones a partir de la pérdida de la condición de local", fundamentaron en la institución que preside Rodolfo D´Onofrio.

Entre las razones que destacan en River para rechazar ir a jugar al estadio del Real Madrid, mencionan tres:

- La responsabilidad por la falla del operativo de seguridad del día sábado 24 del corriente mes, ocurrida fuera del anillo perimetral dispuesto para el evento, fue, además de pública y notoria, asumida abiertamente por las más altas autoridades del Estado. Esto equivale a decir que los hechos que River Plate lamenta -y por los que se solidarizó oportunamente- no son de ningún modo responsabilidad del club.

- Más de 66 mil asistentes al estadio aguardaron pacientemente durante alrededor de ocho horas el día sábado y volvieron a concurrir por segunda vez al estadio el día domingo. A esos mismos espectadores se les niega ahora -injustificadamente- la posibilidad de presenciar el espectáculo, en virtud de la evidente diferencia de costos y la distancia propia de la sede elegida.

- Es incomprensible que el clásico más importante del fútbol argentino no pueda desarrollarse con normalidad en el mismo país que en los días que corren se desarrolla un G20. El fútbol argentino en su conjunto y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no pueden ni deben permitirse que un puñado de violentos impidan el desarrollo del Superclásico en nuestro país.

 

 

De esta manera, la novela de la final de la Copa Libertadores contra Boca suma un nuevo capítulo que le agrega otra mancha más a una definición que deambula desde hace casi un mes entre papelones de todos los tamaños.

Desde que se supo que ambos equipos definirían el certamen se generó un mundo de suspicacias de todo tipo que llevó a que ambas dirigencias disputen el choque en el escritorio. Los días, los horarios, los árbitros, las suspensiones, las responsabilidades por las agresiones afuera y adentro del estadio, las negociaciones con la CONMEBOL y las declaraciones cruzadas en programas deportivos -en donde durante varias semanas alimentan el show, a toda hora-, moldearon un capítulo vergonzoso en la historia del fútbol argentino y sudamericano, que todavía continúa con desenlace incierto.

El partido está pautado para que se juegue el domingo que viene insólitamente en el Santiago Bernabeu de Madrid, pero pese a que día a día surge algo nuevo, nadie puede poner las manos en el fuego porque la final se realice tal como se anunció.

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