Con un espectáculo impecable, el bailarín Iñaki Urlezaga se despidió de los escenarios después de 28 años de una impecable carrera. Aunque ya se había consagrado el último 23 de septiembre con una función de Romeo y Julieta en el Teatro Colón, la ciudad también quiso homenajearlo. Por eso, se presentó acompañado de una sinfónica con 50 músicos en escena para terminar con un broche de oro.
Nacido en 1975, el artista estudió danza en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, y a los 17 años se fue a Nueva York con una beca del American Ballet.
Fue primer bailarín del Teatro Argentino de La Plata, del Colón y más tarde del Royal Ballet de Londres, donde permaneció una década (1995 a 2005).
Se lució además en escenarios de Amsterdam, Moscú, San Petersburgo, Milán, Tokio y Montreal, por nombrar algunos.