“Somos rivales, no enemigos”, suele rezar el mensaje de paz de todos los protagonistas en la antesala a un choque de equipos contrarios. Así lo entendieron dos trapitos platenses que se mostraron juntos en las calles de la ciudad, uno con la camiseta de River y otro con la de Boca.
Los jóvenes trabajan en la esquina de 7 y 32, se encuentran habitualmente en la zona ya que limpian los vidros de los autos que frenan en el semáforo.
La superfinal de vuelta será el próximo sábado desde las 17 en el Monumental, y quien gane se coronará campeón de la Copa Libertadores.