Los socios de Estudiantes aprobaron la memoria y el balance del ejercicio 113 del club que registró el período del 1 de julio de 2017 al 30 de junio de 2018 y arrojó un superávit de 5 millones de pesos. Los números, sin embargo, también marcaron un incremento del pasivo, que ya asciende a 418.632.309 pesos.
Según las explicaciones que brindaron a los socios los máximos responsables de las finanzas Gabriel Píccoli y Juan Pedro Prates el pasivo se conforma por un 45% ($189.813.099) correspondientes a deudas, un 49% ($204.976.952) de los fondos específicos contraídos para la construcción del estadio y un 6% ($ 23.842.258) de previsiones.
Dentro del balance se destaca que hubo una inversión para el estadio en el último ejercicio de 5,6 millones de dólares. Asimismo se canceló totalmente la deuda que el club mantenía con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y que ascendía a 41,32 millones de pesos, más 7 millones en concepto de un plan de pagos por las deudas con AFIP.
También se especificó que a partir de la deuda cancelada con la AFA, a partir de esta temporada Estudiantes dispondrá de todo el dinero que percibe por la televisación y que otorga la Superliga.
En otro orden se dio cuenta a los socios los motivos que el superávit del ejercicio marcó un número sensiblemente menos al del año pasado. El mismo pasó de 310 millones a solo 5 pero tiene que ver con que el anterior se compuso de las millonarias ventas de Juan Foyth y Santiago Ascacibar, mientras que en este período las transferencias de Juan Otero y Gastón Giménez resultaron inferiores.

Los miembros de la Comisión Directiva que preside Juan Sebastián Verón también resaltaron que el balance incluye un fuerte incremento en el presupuesto del fútbol juvenil y en el déficit que marcó la escuela. La inversión en el fútbol infanto-juvenil alcanzó casi un 40 por ciento más que el año anterior y fue de unos 39 millones. La actividad educativa, por su parte, venía de dos balances superavitarios y ahora registró un fuerte déficit que se debió a que el aumento de las paritarias docentes y no docentes no se trasladó en forma completa a las cuotas,a lo que sumó una fuerte suba en la morosidad en los pagos.
Vale destacar que la memoria y el balance fue aprobado por una auditoría de primer nivel mundial, como es el grupo BDO.