La ciudad de La Plata fue uno de los centros urbanos más castigados por la última dictadura cívico militar que bañó de sangre al país. Con la anulación, en el año 2006, de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, comenzaron a juzgarse delitos de lesa humanidad y el polo judicial platense se transformó en uno de los actores centrales de las políticas de memoria, verdad y justicia.
Una de las aristas que llegó a juicio en la ciudad es lo ocurrido en la exBrigada de San Justo, que integró el circuito Camps de centros clandestinos de detención. En esa dependencia policial del partido de La Matanza funcionó un lugar de tránsito de presos políticos, que luego eran confinados en otros sitios como la Unidad 9 de La Plata.
En ese centro clandestino del conurbano fueron alojadas personas secuestradas en el marco del Plan Cóndor, un sistema represivo a escala continental que apuntó al aniquilamiento de estudiantes, trabajadores y sindicalistas, entre otros grupos sociales.
Lily Galeano, integrante de la agrupación H.I.J.O.S La Matanza, fue una de las testigos que declaró en el juicio. En diálogo con 0221.com.ar detalló que en total son más de 100 las personas, entre testigos y querellantes, que declararán en las audiencias que se realizarán todos los miércoles en el auditorio Federal de 8 entre 50 y 51.

“La Brigada fue un lugar donde no quedaban mucho tiempo detenidos, pero perteneció al circuito Camps y estuvo ligado a diferentes centros clandestinos como El Vesubio, El Infierno y El Pozo de Banfield”, explicó. Una de las particularidades que tenía ese predio del horror, es que los torturadores tenían apodos de animales tales como “Foca”, “Lagarto”, Víbora”, “Tiburón”, "Araña” o “King Kong”.

En este expediente se tratan los casos documentados entre 1976 y 1978, pero hay otras 60 historias desgarradoras que serán parte de un segundo juicio, sin fecha cierta todavía.
En total se realizaron 10 audiencias desde el 13 de agosto, fecha en que empezó el debate. Se estima que proceso se extenderá hasta mediados de 2019, con una particularidad: los acusados no están en las audiencias y las siguen por Internet desde su lugar de detención.

El inicio de este juicio “nos permitió rescatar la memoria, encontrarnos con los trabajadores sobrevivientes, reconstruir todo lo que ellos fueron", sostuvo Galeano y agregó que "los juicios nos permiten rescatar la memoria, reconstruir las historias, quiénes fueron, hombre, mujeres, que fueron al cine, que miraron fútbol, que cocinaron un guiso o un asado, que militaron y entregaron sus vidas para levantar las banderas de justicia social y de igualdad para todos los argentinos".
Además, recordó a la platense Nilda Eloy, sobreviviente de los centros clandestinos de aquella época oscura de la historia argentina. “Fue una testigo muy valiosa para los compañeros de H.I.J.O.S La Matanza, porque ella fue quien” vio a los detenidos “en el centro clandestino El Infierno de Avellaneda". "Ellos le contaron que venían de la Brigada de San Justo, que eran un grupo de dirigentes sindicales y a partir de ese testimonio que Nilda nos dio en vida, pudimos reconstruir la historia”, agregó la mujer.

Eloy fue una testigo clave en el juicio al genocida Miguel Osvaldo Etchecoltaz. Falleció en la mañana del 12 de noviembre de 2017, a los 60 años de edad, víctima de una enfermedad terminal. Fue secuestrada en 1976 y pasó por varios centros clandestinos bajo el mando del ex jefe de Policía bonaerense, coronel Ramón Camps. Fue liberada en 1979 y con el regreso de la democracia fue una activa militante en defensa de los Derechos Humanos dentro de la Asociación de ex desaparecidos detenidos.
El debate estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata, integrado por Nelson Jarazo, Pablo Vega y Alejandro Esmoris.
LOS ACUSADOS
Por estos hechos fueron imputados integrantes del Ejército, de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y miembros del gobierno civil a cargo de la provincia. Ellos son: Rodolfo Enrique Godoy, responsable del Área 114; Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Ricardo Armando Fernández, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Carlos del Señor Hidalgo Garzón y Carlos María Romero Pavón, quienes integraron el Destacamento de Inteligencia 101; el múltiple condenado a perpetua Miguel Osvaldo Etchecolatz, responsable de la Dirección General de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires; Alejandro Alberto Menichini, Juan Carlos Ojeda, Leopoldo Luis Baume y Roberto Armando Félix, a cargo de la Brigada de Investigaciones de San Justo; Héctor Horacio Carrera, Rubén Alfredo Boan, Raúl Carballo, el médico Jorge Héctor Vidal y Ricardo Juan García, quienes se desempeñaron en el lugar y habrían participado directamente en secuestros y torturas. Finalmente, los abogados Jaime Lamont Smart y Juan María Torino quienes habrían facilitado los recursos desde su desempeño en el Ministerio de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

La Brigada de Investigaciones de San Justo funcionaba en Salta 2450, San Justo, en conjunto con las dependencias de la Comisaría 1º de La Matanza.