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La emotiva historia del jugador de Gimnasia, Maxi Comba: “Hace 6 años trabajaba en el campo, no quería jugar"

El cordobés tuvo su tarde soñada, en lo que fue su segundo partido en Primera División y con la camiseta de Gimnasia. Hace un tiempo atrás no se le pasaba por la cabeza ser futbolista y este domingo hizo su primer gol en la máxima categoría del fútbol argentino.

“Nunca me imaginé esto, yo soy de un pueblito muy alejado del fútbol, mi familia es toda del campo y me cuesta mucho expresarme en este momento”, relató emocionado Maximiliano Comba, segundos después de que Jorge Baliño decretara el final del encuentro frente a Boca. Con 24 años, el hombre nacido en el pueblo riocuartense de La Cautiva, tuvo su segundo partido en Primera y se transformó en el héroe de Gimnasia, tras marcar el gol de la victoria. Lo más curioso es que hace un tiempo atrás, esto no estaba en los planes de nadie. “Hace 6 años trabajaba en el campo, no pensaba, ni quería jugar al fútbol”, confesó el joven que fue una de las figuras en el Bosque.

Desde muy chico, la pasión de Comba parecía estar lejos de las canchas y junto a sus hermanos eran especialistas en la doma de caballos y otras actividades típicas del lugar. A los 10 años tuvo sus inicios en el fútbol, pero uno años después dejó de jugar, para volver a trabajar con su padre al campo. Fue Leonardo Rufinengo el responsable de volver a meter en el mundo de la número 5 y es por eso que Maximiliano siempre le agradece públicamente por haberle insistido en que volviera a ponerse los botines y dejara de lado las espuelas.

Luego de deslumbrar a todos en las ligas regionales, el hoy mediocampista recaló en Estudiantes de Río Cuarto. Allí, jugando el Federal A, ratificó que no era una mera promesa sino que ya era toda una realidad y que su potencial le daba para mucho más. En el Celeste, conoció a Pablo Aimar, el cual también tuvo palabras de elogio para con su juego. Tras haber peleado ascensos y dejar una buena imagen, una posibilidad inesperada llegó a mediados de este año.

El Indio Ortíz, sabio y conocedor como pocos del fútbol del interior, se enteró del buen rendimiento que venía demostrando Comba y no dudo en traerlo para Gimnasia. “Creo que Maxi no va a tener ningún problema en adaptarse a la Primera División. Es un gran jugador, tiene un gran futuro y le va a dar mucho a Gimnasia”, aseguró a mitad de año Marcelo Vázquez, entrenador de Estudiantes de Río Cuarto y quien lo puso como carrilero, apenas llegó de la liga riocuartense. Todos tenían grandes expectativas.

Ya en Gimnasia, Troglio se encargó de llevarlo muy despacio y, tras haberlo hecho debutar en Tucumán, decidió meterlo en el once tripero para enfrentar a Boca. Comba no lo defraudó y demostró que está a la altura de jugar en un equipo de Primera. Ya lejos de los fardos de pasto, las bombachas de gaucho, las alpargatas y las monturas, Maxi no se olvida de su pasado, la familia y el campo.

 

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