La noticia cayó como un baldazo de agua fría en este miércoles lluvioso en La Plata. Es que esta tarde murió “El Dani”, el vendedor de "panguches" que recorría, de forma casi religiosa, cada una de las facultades de la UNLP. En un día gris, los estudiantes aprovecharon las redes sociales para despedir a una institución de los pasillos universtiarios.
"¡Pan relleno, pan caliente, pan del continente!", gritaba Daniel Lico (aunque todos lo conocían por su sobrenombre) cada vez que arribaba a una de las facultades de la UNLP. Ese grito llamaba la atención de cientos de jóvenes que se acercaban a canasta de mimbre para comprar los populares manjares de jamón y queso, cantimpalo, y cebolla y tomate. Con una alegría que lo caracterizaba, el hombre de barba canosa, ojos verdes, boina y campera de cuero negra desgastada, atendía uno por uno a sus clientes, a los que inundaba de anécdotas, sobre todo musicales.
Además de sus deliciosos panes rellenos, Lico fue popular dentro del ámbito académico por su banda de rock “Panadero Ensoñado”, cuyo nombre fue inspirado por la canción del grupo argentino Pescado Rabioso. Cada uno de sus recitales, estaba repleto de los estudiantes quienes se acercaban interesados para ver el desempeño del histórico vendedor de la UNLP en los escenarios de los bares platenses. Tal cual comentaba, la música era una de sus grandes pasiones y, por lo general, siempre se lo encontraba manteniendo largas charlas sobre Led Zeppellin o Black Sabbath.
El velorio de “El Dani” será en Casa Betti, en calle 46 entre 12 y 13. Toda la comunidad universitaria tendrá una oportunidad más de recordar las anécdotas de aquel vendedor que le dio de comer a miles de estudiantes y docentes de la UNLP.