La investigación por el ataque ocurrido este lunes en la Escuela Normal "Mariano Moreno" N°40 de San Cristóbal, en Santa Fe, suma nuevos elementos sobre el perfil del adolescente que abrió fuego dentro del establecimiento y mató a un alumno de 13 años.
En las últimas horas, distintos testimonios comenzaron a señalar que el joven podría haber sido víctima de bullying, un dato que ahora forma parte de las hipótesis que analizan los investigadores sobre el trasfondo del violento episodio.
Una alumna de quinto año, identificada como Priscila, aseguró que el ataque habría estado planificado y vinculado a situaciones de hostigamiento. “Creemos que no fue al azar, porque, por lo que tengo entendido, el chico iba a ir al curso porque le hacían bullying. Ya estaba planificado”, explicó en diálogo con Radio Rivadavia.
La joven también relató cómo comenzó la secuencia dentro de la institución: “Entramos a la escuela, sonó el timbre para izar la bandera y cuando estábamos bajando el chico llegó y de la nada gritó ‘sorpresa’ y empezó a disparar”.
Bullying a un chico en Santa Fe
El señalamiento sobre posibles situaciones de bullying aparece como uno de los ejes centrales para entender qué pudo haber motivado al adolescente a ingresar armado al colegio y disparar contra sus compañeros.
Sin embargo, otros testimonios reflejan la dificultad para encontrar explicaciones claras. Antonella, madre de un alumno, aseguró que no existían antecedentes de violencia que permitieran anticipar un hecho de esta magnitud.
“Sí, lo conozco. Conozco a todos los chicos”, afirmó, aunque remarcó: “No hay antecedentes de violencia de nadie, incluso ni de su familia. No puedo decir nada de él”.
En esa misma línea, describió el desconcierto que atraviesa a toda la comunidad educativa tras el ataque, en una ciudad que definió como “tranquila” y donde “todos se conocen”.
El origen del arma que usó el tirador en una escuela de Santa Fe
Otro de los datos que cobró relevancia en las últimas horas tiene que ver con el acceso del adolescente a armas dentro de su entorno familiar. Según relató la misma madre, el joven solía participar de actividades de caza junto a su padre.
“Lo que yo escuché y hablé con mi hijo es que él iba con su papá a cazar”, señaló. Además, precisó que el arma utilizada no era convencional: “El arma no era de bala, tenía perdigones o cartucho, o sea que era un arma de las que usan para cazar”.
Este elemento es considerado clave por los investigadores, ya que podría explicar cómo el adolescente consiguió el arma con la que llevó adelante el ataque dentro de la escuela.
Mientras tanto, el hecho sigue generando conmoción en San Cristóbal, donde estudiantes, docentes y familias intentan procesar lo ocurrido en medio de la incertidumbre y el impacto emocional que dejó la tragedia.