El fenómeno de El Niño podría alcanzar su fase de mayor intensidad entre diciembre de 2026 y enero de 2027, según las últimas proyecciones climáticas. Los especialistas advierten que el calentamiento del Océano Pacífico podría favorecer un verano con más lluvias y tormentas en distintas regiones de Argentina.
El escenario mantiene en alerta a los organismos meteorológicos, especialmente por la situación de las cuencas de los ríos Paraná y Paraguay, donde las precipitaciones persistentes pueden favorecer nuevas crecidas e inundaciones.
El meteorólogo Marcelo Madelón, pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, explicó que los modelos ubican el pico del fenómeno entre diciembre y enero. Ese período coincidiría con una mayor disponibilidad de humedad en la atmósfera y una respuesta más marcada de la circulación de vientos.
Por su parte, Mauricio Saldívar, meteorólogo de Meteored, señaló que el momento de máxima intensidad podría extenderse hasta enero, aunque el final del fenómeno se proyecta para más adelante. Según estimó, sus efectos sobre la Cuenca del Plata podrían prolongarse al menos hasta abril.
El Niño podría alcanzar su máxima intensidad entre diciembre de 2026 y enero de 2027 con consecuencias para la Agentina
¿Cuáles serán las zonas más afectadas por El Niño?
Las provincias del Litoral concentran buena parte de la atención de los especialistas. Entre las zonas con mayor exposición aparecen Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el este de Formosa y Chaco, además del noreste de Santa Fe.
La preocupación también alcanza a regiones de Brasil, Paraguay y Uruguay, donde se encuentran las nacientes y los principales cursos de agua que alimentan la cuenca del Plata. Las lluvias abundantes en esos territorios pueden trasladar sus consecuencias hacia los ríos Paraná y Paraguay.
En ese contexto, la Organización de los Estados Americanos advirtió sobre un mayor riesgo de precipitaciones intensas, crecidas e inundaciones en distintos sectores de la cuenca. Por eso, los especialistas remarcan la importancia de seguir tanto las lluvias acumuladas como la evolución de los niveles de los ríos.
El panorama se suma a las complicaciones registradas durante octubre, cuando las crecidas del Paraná afectaron a distintas localidades del Litoral. Corrientes fue una de las provincias más comprometidas, con cientos de evacuados y autoevacuados, mientras que también hubo complicaciones en Chaco y Misiones.
La Cuenca del Plata tiene en vilo a los especialistas por el riesgo de lluvias abundantes, crecidas e inundaciones en distintas regiones
¿Qué puede pasar en Buenos Aires y el resto del país?
El impacto de El Niño no será necesariamente igual en todas las provincias. Los meteorólogos explican que el fenómeno puede aumentar la humedad disponible y favorecer tormentas más frecuentes o intensas, pero no permite anticipar por sí solo dónde se producirán inundaciones.
En ese sentido, Saldívar pidió cautela respecto de lo que pueda suceder en la provincia de Buenos Aires. Según explicó, los veranos atravesados por El Niño tuvieron comportamientos muy diferentes, con temporadas lluviosas, normales e incluso secas.
El último pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), correspondiente al período noviembre de 2026 a enero de 2027, anticipó mayores probabilidades de precipitaciones superiores a las habituales en el Litoral y sectores del centro del país. También señaló una tendencia a temperaturas medias inferiores a lo normal en parte de la región central.
De acuerdo con las proyecciones de la NOAA, existe más de un 83% de probabilidades de que El Niño alcance una intensidad fuerte a muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027. La Organización Meteorológica Mundial, por su parte, prevé que el fenómeno persista al menos hasta febrero.
De esta manera, los pronosticadores mantienen bajo vigilancia la evolución del Pacífico y sus posibles consecuencias durante los próximos meses. El principal factor de preocupación será la continuidad de las precipitaciones sobre las grandes cuencas, ya que un pico de intensidad del fenómeno no implica necesariamente inundaciones generalizadas en Argentina.