El Gobierno nacional reactivó el debate por la reforma política con la mira puesta en las elecciones 2027. La iniciativa contempla eliminar las PASO e incorporar un sistema de listas colectoras adaptado a la Boleta Única de Papel, una propuesta que ya genera cuestionamientos entre la oposición y especialistas.
La propuesta se centra en el argumento de facilitar acuerdos electorales entre distintas fuerzas políticas sin que deban integrarse formalmente en una misma alianza. Según el planteo del oficialismo, el objetivo es ampliar los apoyos territoriales y permitir que diferentes espacios respalden una misma candidatura presidencial.
Las listas colectoras permiten que distintos partidos presenten candidatos propios para cargos legislativos o locales mientras adhieren a un mismo candidato para un cargo ejecutivo, como la Presidencia o una gobernación. De ese modo, una candidatura presidencial puede estar acompañada por varias listas legislativas pertenecientes a diferentes fuerzas políticas.
En 2025 se usó por primera la boleta única de papel en la provincia de Buenos Aires
¿Cómo funcionarían las colectoras en la elecciones 2027?
El mecanismo fue utilizado durante años por distintos partidos, entre ellos el Partido Justicialista (PJ), la Unión Cívica Radical (UCR), el Partido Socialista, la Coalición Cívica y otras fuerzas provinciales. Uno de los casos más recordados ocurrió en las elecciones de 2011, cuando la candidatura presidencial de Cristina Kirchner fue acompañada en la provincia de Buenos Aires por las postulaciones a gobernador de Daniel Scioli y Martín Sabbatella, quienes competían con sellos partidarios distintos.
Entre los efectos políticos que persigue este sistema se destacan el denominado "efecto arrastre", que permite a un candidato ejecutivo sumar votos provenientes de diferentes listas legislativas, y una función de coordinación que facilita acuerdos entre sectores internos o partidos minoritarios sin exigir alianzas formales.
Una de las mesas de las elecciones 2025 en La Plata
AGLP
Las críticas y la propuesta del oficialismo
Las listas colectoras funcionaron durante años en un escenario dominado por la boleta partidaria tradicional. Sin embargo, especialistas advierten que su implementación presenta dificultades con la Boleta Única de Papel, vigente desde 2025, ya que el sistema fue diseñado para una modalidad electoral diferente.
Además, distintos sectores cuestionan que las colectoras pueden generar confusión entre los votantes y afectar la transparencia y la equidad de la competencia electoral. En 2019, durante la gestión de Mauricio Macri, un decreto prohibió su utilización y, desde entonces, cualquier restitución requiere un nuevo marco legal.
La alternativa que evalúa La Libertad Avanza contempla que Javier Milei encabece la boleta presidencial junto con la lista oficial del espacio y que puedan sumarse hasta dos listas adicionales de adhesión, integradas por partidos aliados como el PRO, la UCR u otras fuerzas que decidan respaldar la candidatura. La limitación respondería al espacio disponible en la Boleta Única de Papel.
De acuerdo con fuentes oficiales, este esquema permitiría que gobernadores y partidos provinciales acompañen al oficialismo sin resignar sus propias listas locales. Como parte de esos acuerdos, la Casa Rosada podría desistir de presentar candidatos a gobernador en determinados distritos.
Hasta el momento, no existe un proyecto formal presentado en el Congreso y los principales interlocutores parlamentarios del oficialismo aseguran no haber recibido un borrador con el diseño definitivo del sistema. Mientras tanto, desde La Libertad Avanza buscan diferenciar la iniciativa de las antiguas colectoras y prefieren denominarla "adhesiones", en un intento por dejar atrás las connotaciones negativas asociadas a ese mecanismo electoral.