El gobierno de Javier Milei busca reunir los votos necesarios para eliminar las PASO, pero todavía enfrenta resistencias entre sus aliados. La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores y necesita sumar al menos 16 apoyos para alcanzar los 37 requeridos y aprobar la reforma electoral.
La Casa Rosada se muestra optimista por las negociaciones encabezadas por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con 13 gobernadores en París. Los acuerdos alcanzados incluyen dos proyectos centrales para el Gobierno: la reforma electoral y el Presupuesto 2027.
Sin embargo, el respaldo de algunos mandatarios provinciales todavía no alcanza para garantizar la aprobación en el Senado. La UCR, con 10 bancas, y el PRO, con tres, aparecen como los principales escollos para el oficialismo.
Entre los gobernadores dialoguistas también existen diferencias. El tucumano Osvaldo Jaldo busca mantener las PASO, mientras que el radical santafesino Maximiliano Pullaro tampoco acompaña la eliminación. Sus senadores, Carolina Losada y Eduardo Galaretto, tienen autonomía respecto del Gobierno provincial.
La Libertad Avanza tiene 21 senadores propios y necesita conseguir 16 votos adicionales. Entre los apoyos que podría sumar aparecen Julieta Corroza, de Neuquén; Guillermo Andrada, de Catamarca; Flavia Royón, de Salta; Edith Terenzi, de Chubut; Carlos Arce y Sandra Decut, de Misiones; y Alejandra Vigo, de Córdoba.
El Gobierno necesita apoyo de más senadores para eliminar las PASO.
También podrían acompañar algunos senadores radicales. En ese grupo aparecen los correntinos Eduardo “Peteco” Vischi y Mercedes Valenzuela, la chaqueña Silvina Schneider y los mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez, aunque este último caso todavía genera dudas.
En cambio, los radicales bonaerenses Maximiliano Abad, Daniel Kronenberg y Flavio Fama, junto con los santafesinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, se oponen a suspender las PASO.
Los tres senadores del PRO, Martín Goerling Lara, María Cristina Huala y Andrea Cristina, también resisten la eliminación de las primarias previstas para agosto del próximo año.
¿Qué propone la reforma electoral?
El proyecto elimina las PASO para elegir candidatos a cargos nacionales y a la Presidencia. Cada partido o alianza deberá definir su propio mecanismo de selección. Además, incorpora la Ficha Limpia, que impedirá ser candidato a quienes tengan una condena en segunda instancia por delitos dolosos.
La iniciativa establece que los candidatos presidenciales deberán reunir el respaldo del 0,1% del padrón electoral, mientras que para las candidaturas al Congreso se exigirá el 0,5% del padrón de cada distrito.
También modifica el financiamiento político. Se elimina el aporte estatal para las campañas y se eleva del 2% al 35% el límite de los aportes privados que pueden recibir los partidos o alianzas. El único aporte público anual será el correspondiente al Fondo Partidario Permanente.
La reforma electoral incorpora la ficha limpia para candidatos.
El proyecto también elimina la publicidad gratuita en medios de comunicación y el debate presidencial obligatorio. A su vez, modifica la ley de Boleta Única de Papel para permitir incorporar la opción de “boleta completa” y sumar elecciones provinciales cuando coincidan con los comicios nacionales.
Por ahora, el desafío del Gobierno es convertir los acuerdos alcanzados con los gobernadores en votos concretos en el Senado. La discusión con el PRO y la UCR será determinante para saber si la Casa Rosada consigue los 37 votos que necesita para avanzar con la reforma.