El gobierno nacional aguarda con expectativa la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio, que dará a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) esta semana. En la Casa Rosada confían en que la inflación vuelva a desacelerarse y quede debajo del 2%.
La expectativa oficial se sostiene en la tendencia descendente registrada desde marzo, cuando el IPC alcanzó el 3,4%. Desde entonces, la inflación mostró una desaceleración durante abril y mayo, y el Ejecutivo confía en consolidar ese sendero.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, estimó que el índice de junio podría ubicarse en torno al 1,9%. "La vemos en 1,9% si tengo que dar un número. Yo lo proyecto a veces tomando la Fundación Libertad y Progreso, que tiene sus propias estimaciones y, la verdad, muy cercanas", señaló, aunque aclaró que se trata de una proyección.
En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que la inflación continuará bajando en los próximos meses y aseguró que el Gobierno trabaja para consolidar ese proceso, aunque evitó fijar una meta puntual.
El análisis de la inflación por las consultoras
Las principales consultoras privadas relevadas por la Agencia Noticias Argentinas también prevén una inflación por debajo del 2%. Analytica proyectó un 1,8%, mientras que C&T y Libertad y Progreso coincidieron con una estimación de 1,9%. Por su parte, LCG calculó un aumento del 1,5% y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubicó la previsión en 2%, con el grupo de consultoras de mejor desempeño estimando 1,9%.
La inflación en Argentina se desacelera. Si el dato de junio es menor al 2% se consolidará la tendencia.
De confirmarse una inflación inferior al 2%, será el tercer mes consecutivo de desaceleración y el Gobierno buscará consolidar ese resultado como uno de los principales argumentos de su política económica.
En paralelo, el REM del Banco Central proyectó que la inflación acumulada de 2026 cerrará en torno al 30%, mientras que varias consultoras consideran que, si continúa la estabilidad cambiaria y la demanda de pesos se mantiene, el proceso de desaceleración podría extenderse durante el segundo semestre del año.