Con la llegada del otoño, aumentan las consultas por gripes y resfríos, pero especialistas aclararon que el frío no es la causa directa de estas enfermedades. Los virus son los responsables de los contagios, que se incrementan en esta época por cambios en los hábitos cotidianos.
Las enfermedades respiratorias se transmiten por microbios y no por el clima. Los expertos señalaron que el contagio ocurre por contacto con virus presentes en el ambiente o en otras personas, y no por la exposición directa a temperaturas bajas.
Durante el otoño y el invierno, las personas pasan más tiempo en espacios cerrados y con poca ventilación. Esa situación facilita la circulación de virus respiratorios. Además, algunos estudios indicaron que el aire seco y frío permite que estos microorganismos permanezcan activos por más tiempo.
Otro de los mitos extendidos es que salir con el cabello mojado provoca resfríos. Sin embargo, los especialistas descartaron esa idea y explicaron que no existe evidencia que relacione el pelo húmedo con infecciones virales.
Prevención ante el frío
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó medidas para reducir el riesgo de contagio. Entre estas se destacan la vacunación anual contra la gripe, la ventilación de ambientes, el lavado frecuente de manos y evitar el contacto cercano con personas con síntomas.
El uso adecuado de la calefacción también resulta clave. Los ambientes secos pueden irritar las vías respiratorias y facilitar infecciones, por lo que se aconseja mantener niveles adecuados de humedad y revisar los artefactos para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.
Los especialistas también indicaron que el frío moderado no es perjudicial y puede tener efectos positivos en el organismo. En ese sentido, señalaron que realizar actividades al aire libre, con abrigo adecuado, es una práctica saludable y no implica un mayor riesgo de enfermarse.