Los trabajadores despedidos de la empresa textil Fisipa realizaron una protesta para reclamar por la reincorporación o la indemnización correspondiente. La protesta se llevó a cabo a este viernes a las 10 en la fábrica, ubicada en 29 y 508, en la localidad de Hernández, en la zona norte de La Plata.
Los operarios denunciaron que el 22 de mayo hubo 17 despidos sin previo aviso; se enteraron al llegar a la planta, como cualquier día, a cumplir con su rutina. Se lo comunicaron personalmente los propietarios de la firma. La fábrica está instalada en el predio de ex Sniafa, una textil que funcionó durante décadas en La Plata, cerró en 2010 y dejó en la calle a decenas de trabajadores.
Ahora, Fisipa produce materia prima para ropa; hilados, rollos de poliéster, nylon y goma utilizados para la fabricación de indumentaria deportiva, ropa interior y guantes de trabajo. Las bobinas se envían a diferentes fábricas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde se realizaban los procesos de teñido y confección de las prendas.
Los empleados estaban contratados en relación de dependencia directa con la empresa y percibían salarios que rondaban entre 1 millón y 1,5 millones de pesos, dependiendo de la antigüedad y las tareas asignadas. Según denuncian, la empresa redujo el personal de 100 a 8 personas en menos de 2 años.
Uno de los despedidos del 22 de mayo, Agustín Gallego, habló con 0221.com.ar y contó que la noticia lo tomó por sorpresa. El viernes, cuando se presentaron a trabajar, les dijeron que estaban desvinculados. "Ese día no sabíamos qué había pasado", contó. Por la informalidad del comunicado y con temor a maniobras desleales, los trabajadores continuaron asistiendo a su trabajo los días siguientes. "Nos seguimos presentando en nuestro horario de trabajo normal, pero ya habían puesto seguridad privada y no nos dejaban pasar", relató. "Recién el miércoles nos llegó el telegrama de despido", aseguró.
Los trabajadores quieren cobrar la totalidad de la indemnización. El conflicto también generó ruido interno en el grupo. Los exempleados indicaron que el histórico delegado gremial renunció semanas antes de los despidos y que no llegaron a organizar nuevas elecciones dentro de la planta junto a la Asociación Obrera Textil (AOT). Sospechan que tenía información sobre lo que iba a suceder. "Además, el hijo de él y su yerno están entre los 8 que continúan trabajando", aseguraron.
Denuncias por las condiciones en Fisipa
Los operarios despedidos también denunciaron problemas vinculados a las condiciones de trabajo dentro de la fábrica. Según relataron, en los últimos años faltaron elementos básicos de seguridad, ropa de trabajo y agua potable. Además, aseguraron desde 2024, cuando comenzaron a reducir el personal, tuvieron que empezar a raelizar tareas de limpieza sin contar con materiales adecuados.
“La materia prima de China venía llena de caca de rata y ratas muertas. Les decía que nos podíamos contagiar de hantavirus y no nos daban ni un guante ni un barbijo”, afirmó uno Gallego.
Desde 0221.com.ar se intentó contactar a las autoridades de Fisipa, pero hasta el momento de la publicación de la nota no obtuvo respuestas.