ver más

Un guardavidas de Berisso cruzó a nado el Río de la Plata desde Uruguay y tocó tierra en Punta Lara

El Río de la Plata fue escenario de una travesía de 42 kilómetros entre Uruguay y Argentina, realizada por un joven guardavidas de Berisso.

Un joven de Berisso completó el cruce a nado del Río de la Plata tras unir Colonia de Sacramento, en Uruguay, con Argentina en la costa bonaerense. La travesía comenzó a las 4.28 del lunes y finalizó a las 17.51 en Punta Lara, luego de más de trece horas continuas en el agua.

El protagonista fue Nicolás Marotte, de 21 años, guardavidas y nadador de aguas abiertas. Partió desde el puerto uruguayo con apoyo de un velero y un bote. Recorrió 42 kilómetros y tocó tierra en el Parador de Miguelín, dentro del partido de Ensenada, a pocos metros de la costa.

Marotte entrena desde los 11 años y trabaja en la Playa Municipal de Berisso. Forma parte del Centro Integral de Actividad Acuática, donde se prepara junto a su entrenador Ariel Iotov, quien había realizado el mismo cruce en enero de 2025 y fue un impulso clave para el desafío.

Sobre la decisión de realizar el cruce del Río de la Plata explicó: "El cruce es algo que siempre estuvo mientras yo entrenaba. No como un objetivo puntual. A medida que iba creciendo, mis compañeros más grandes lo hacían y ese fue un gran impulso".

nicolas marotte

Nicolás Marotte cruzó el Río de la Plata nadando

La travesía por el Río de la Plata

El nadador se preparó durante ocho meses con entrenamientos específicos. "Me entrené durante los últimos ocho meses con nados más largos en la pileta. Fue un cambio completo", contó. También detalló: "Empecé haciendo bloques de 1.000 metros y llegué a fondos de 14 kilómetros en la pileta".

Durante las primeras horas de la travesía, el ritmo fue estable y con paradas cada 15 minutos para alimentarse. Luego, el clima cambió y aparecieron complicaciones físicas. "El río se empezó a picar y yo a descomponerme", relató, y explicó que debió modificar la estrategia para continuar en el agua.

A pesar de los vómitos, la deshidratación y los calambres que sufrió en el tramo más díficil, Marotte nunca salió del río. Finalmente llegó a la costa argentina y recordó: "Fue una emoción terrible. Amigos, familia, gente que estuvo todo el año bancándome". Sobre su vínculo con el deporte, resumió: "Mi vida gira alrededor del agua".

Te puede interesar