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Salen a escena en La Plata los alegatos en el juicio al peón rural acusado de robar un ternero en Brandsen

El fiscal y los defensores expondrán sus conclusiones en el segundo juicio oral a Matías Rival. El acusado denunció que fue condenado injustamente en La Plata.

El juicio oral en La Plata por el caso de Bigotito, el ternerito desaparecido en un establecimiento rural de Brandsen y convertido con el paso de los años en uno de los expedientes más llamativos de la justicia bonaerense, ingresará este miércoles en su tramo decisivo.

A partir de las 10 se desarrollarán los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°5, donde el fiscal Lucas Domsky expondrá los fundamentos de la acusación por abigeato agravado contra Matías Ezequiel Rival. Luego será el turno de los abogados defensores Francisco Sánchez Peralta e Ignacio Fernández Camillo, quienes sostienen que nunca existió un robo y que el animal fue encontrado perdido en un camino rural por Martín Rival, hermano del acusado.

Tras escuchar a las partes, el juez Lucas Massaccesi quedará en condiciones de dictar el veredicto en una causa que ya tuvo una condena anulada por el Tribunal de Casación Penal bonaerense y que reabrió el debate sobre el funcionamiento de los juicios abreviados en la provincia de Buenos Aires.

Matias Rival acusado caso ternerito Bigotito y sus abogados

Matías Rival junto a sus abogados Ignacio Fernández Camillo y Francisco Sánchez Peralta

La historia comenzó en un tambo de la familia Pini, en el partido de Brandsen. Allí desapareció un ternero overo de pocos días de vida que más tarde sería bautizado como Bigotito, nombre con el que terminó siendo conocido el expediente judicial.

Detenido por cuidar un ternerito

La denuncia fue realizada por el trabajador rural Rodolfo Gómez, quien durante el juicio recordó que inicialmente pensó que el animal se había escapado. Según declaró ante el tribunal, días después recibió información sobre una fotografía publicada en un estado de WhatsApp donde supuestamente el ternero era ofrecido para la venta.

El animal apareció aproximadamente una semana después en un establecimiento rural perteneciente al productor agropecuario Marcelo Niclicepe. A partir de ese hallazgo comenzó una investigación que terminó apuntando contra Rival, trabajador rural que en ese momento prestaba servicios en dicho campo.

Una condena anulada y un caso que volvió a empezar

La causa parecía haber concluido cuando Rival fue condenado mediante un juicio abreviado. En aquel momento era asistido por la defensa oficial y el expediente nunca llegó a un debate oral. Sin embargo, tras la condena y su posterior detención, el acusado decidió cambiar de representación legal y designó a los abogados Sánchez Peralta y Fernández Camillo, quienes cuestionaron la legalidad del acuerdo abreviado y denunciaron irregularidades en el procedimiento mediante el cual se había obtenido la condena. La estrategia prosperó. El Tribunal de Casación Penal bonaerense declaró la nulidad de la sentencia y ordenó la realización de un nuevo juicio oral.

Bigotito

El hallazgo de Bigotito quedó plasmado en el expediente judicial que llegó a juicio oral

La decisión permitió que Rival recuperara la libertad y enfrentara nuevamente el proceso, esta vez con producción de prueba ante un tribunal. El caso se transformó entonces en una referencia obligada para abogados y operadores judiciales, ya que son escasas las ocasiones en las que una condena firme obtenida mediante juicio abreviado termina siendo anulada por instancias superiores.

Durante la primera audiencia declararon Rodolfo Gómez, los policías Diego Etchepare, César Córdoba y Martín Torres, el productor agropecuario Marcelo Niclicepe y el hermano del acusado.

Los efectivos policiales coincidieron en que el animal fue encontrado en buenas condiciones generales en el campo de Niclicepe. Por su parte, el productor rural confirmó que autorizó el ingreso del ternero a su establecimiento y destacó que conocía a Matías Rival desde la infancia.

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Pero uno de los testimonios más importantes fue el de Martín Rival: el hermano del acusado sostuvo bajo juramento que fue él quien encontró al animal abandonado en una zanja ubicada sobre la denominada "calle de los tambos", un camino rural cercano al establecimiento de la familia Pini. Según explicó, cargó al ternero en una motocicleta, pasó delante de la comisaría de la zona, lo trasladó hasta su vivienda y posteriormente pidió autorización para llevarlo al campo donde trabajaba su hermano. De acuerdo con esa versión, nunca existió una maniobra destinada a ocultar el animal ni a apropiarse de él ilegítimamente. La defensa sostiene precisamente que esa circunstancia descarta la existencia de un robo.

La declaración que conmovió la sala de juicio

La audiencia más reciente tuvo como protagonista a Matías Rival. El acusado declaró y brindó una versión cargada de emoción. Ratificó que fue su hermano quien encontró el ternero y sostuvo que todo el procedimiento posterior se realizó de manera abierta y sin intención de ocultar la presencia del animal. "Mi hermano me llamó y me dijo que había encontrado un ternerito. Yo pedí autorización para tenerlo hasta que apareciera el dueño", explicó.

Pero la parte más impactante de su declaración estuvo relacionada con las consecuencias personales de la causa. Rival relató que 4 años después del hallazgo fue convocado a tribunales y terminó firmando un juicio abreviado que, según sostuvo, nunca quiso aceptar. También recordó la forma en que fue detenido. Contó que estaba trabajando en su taller artesanal cuando efectivos policiales irrumpieron en el lugar. "Me apuntaron con pistolas y me dijeron que estaba detenido", afirmó.

Fue horrible. No se lo deseo a nadie. A mí se me desmoronó todo Fue horrible. No se lo deseo a nadie. A mí se me desmoronó todo

Según relató, permaneció alojado en distintas dependencias hasta ser trasladado a la Unidad Penal N°26 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), donde pasó 4 meses privado de la libertad. "Fue horrible. No se lo deseo a nadie", declaró ante el juez.

Durante su testimonio, Rival habló además del impacto psicológico y social que le dejó el proceso judicial. Contó que desde que recuperó la libertad tiene dificultades para dormir, que se aisló de buena parte de su entorno y que dejó de participar de muchas actividades que realizaba habitualmente. "A mí se me desmoronó todo", afirmó.

Explicó que proviene de una familia tradicionalista vinculada al mundo rural, que participó en desfiles desde los 4 años pero dejó de hacerlo a raíz de lo sucedido y remarcó que actualmente trabaja como soguero artesanal. También recordó con emoción a su padre, fallecido hace poco más de un año, a quien definió como su principal sostén durante los momentos más difíciles.

Matias Rival

Matías Rival es juzgado en el fuero Penal de La Plata

La declaración dejó al descubierto el costado humano de un expediente que durante años estuvo dominado por discusiones jurídicas y procesales.

El momento de las definiciones en La Plata

Concluida la etapa probatoria, este miércoles llegará el momento de las conclusiones. El fiscal Domsky deberá explicar por qué considera que los hechos constituyen un caso de abigeato agravado y definir cuál es su pedido para el juez. A continuación alegarán Sánchez Peralta y Fernández Camillo, quienes insistirán en que nunca existió un robo y que la evidencia producida durante el debate confirma la versión del hallazgo relatada por Martín y Matías Rival. Finalmente, el juez Massaccesi tendrá la responsabilidad de resolver uno de los casos más singulares que llegaron a los tribunales penales de La Plata en los últimos años.

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Lo que comenzó con la desaparición de un ternero en un campo de Brandsen terminó derivando en una condena anulada, una detención cuestionada, un nuevo juicio oral y una historia que, bajo el nombre de "Bigotito", está a punto de encontrar su desenlace judicial.

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