Frente a la crisis que atraviesa el servicio de taxis en La Plata, el concejal de Propuesta Vecinal (PROve), Darío Ganduglia, pidió al Municipio que gestione una línea de créditos blandos para que los taxistas y remiseros de la ciudad puedan renovar sus vehículos e incorporar unidades eléctricas o híbridas enchufables.
El pedido fue volcado en un proyecto de Resolución ingresado en las últimas horas en el Concejo Deliberante y, en concreto, se solicita al Ejecutivo municipal que gestione ante el Banco Provincia (BAPRO), el Banco Nación (BNA) u otras entidades financieras públicas y privadas la creación de una herramienta de financiamiento específica para titulares de licencias de taxis y remises en la ciudad.
El objetivo, según plantea el proyecto, es facilitar la renovación tecnológica de la flota local y avanzar hacia un sistema de transporte "más moderno, sustentable y eficiente".
Entre las condiciones planteadas para la línea de crédito, el legislador propone una tasa subsidiada inferior a la de mercado, plazos mínimos de devolución de 36 meses y financiamiento de hasta el 70% del valor de los vehículos. También se contempla que las cuotas sean compatibles con los ingresos promedio del sector y que el beneficio alcance exclusivamente a vehículos eléctricos puros o híbridos enchufables cero kilómetro.
La propuesta prevé una tasa subsidiada, plazos mínimos de devolución de 36 meses y financiamiento de hasta el 70% del valor de los vehículos
El proyecto exhorta además al Municipio a priorizar en el acceso a los créditos a aquellos titulares de licencias cuyos vehículos estén próximos al vencimiento de la vida útil de permitida por la ordenanza vigente que fija una antigüedad máxima de 13 años. En paralelo, también se solicita que se evalúen beneficios impositivos locales, como reducciones o exenciones en tasas municipales vinculadas a habilitaciones y renovación vehicular para quienes incorporen unidades eléctricas o híbridas.
El reclamo de los taxistas y las prórrogas
En los fundamentos del proyecto, el concejal del PROve advierte sobre las dificultades económicas que atraviesa el sector para renovar las unidades, en un contexto marcado por el aumento de costos de mantenimiento, combustible, seguros y repuestos.
En este sentido, recordó que el Concejo Deliberante aprobó en 2025 una prórroga para taxis modelos 2010, 2011 y 2012 y remises modelos 2013 y 2014, permitiéndoles continuar circulando hasta diciembre de 2026. "El problema se viene resolviendo con parches transitorios año tras año", plantea y considera que es necesario generar "condiciones estructurales" para una renovación sostenida de la flota.
La iniciativa también menciona el antecedentes de otros distritos que lanzaron líneas de créditos –como el gobierno porteño a través del Banco Ciudad– para taxistas, remiseros y trabajadores de delivery que quisieran adquirir vehículos eléctricos e híbridos enchufables. "La línea para taxis y remises contempló un monto de financiación de hasta 28 millones de pesos, a un plazo máximo de cuarenta y ocho meses y con una tasa fija nominal anual del veinte por ciento, con subsidio estatal a la tasa. La financiación cubrió hasta el setenta por ciento del valor del vehículo, con una relación cuota-ingreso estimada del treinta por ciento, condiciones diseñadas específicamente para ser compatibles con los ingresos del sector", graficó.
Ganduglia sostiene a su vez que la incorporación de vehículos eléctricos en el transporte urbano permitiría reducir emisiones contaminantes, bajar costos operativos para los conductores y modernizar el servicio ofrecido a los usuarios. En ese sentido, el proyecto sostiene que el Municipio tiene "una responsabilidad institucional directa" en generar condiciones para modernizar la flota, ya que regula la actividad y habilita las unidades, mientras que el Concejo fija las tarifas del servicio.