El gobernador Axel Kicillof, el intendente Julio Alak y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, encabezaron este miércoles en La Plata el acto por los 50 años de la Noche de los Lápices. La conmemoración se realizó en la plazoleta de 8 y 61 y contó con la participación de los sobrevivientes Emilce Moler y Gustavo Calotti.
La actividad reunió además a familiares de desaparecidos, estudiantes secundarios y universitarios, legisladores y funcionarios provinciales y municipales. Durante la ceremonia, Moler y Calotti recibieron reconocimientos y los oradores recordaron a los estudiantes secuestrados y desaparecidos durante la última dictadura.
"Estamos acá para recordar y homenajear a los pibes y pibas que lucharon colectivamente por un bien común", expresó Kicillof durante su discurso. El gobernador vinculó aquellas demandas estudiantiles con la vigencia del boleto secundario gratuito y apuntó que, desde la Provincia, esa política alcanza actualmente a 323 mil estudiantes.
"Esas luchas son nuestras luchas y cuando tenemos la oportunidad de estar en el Estado las honramos consagrando derechos", sostuvo. También planteó que el aniversario debe servir para "transformar este dolor en acción, lucha y organización".
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto, y el gobernador Axel Kicillof en el acto de la plazoleta de 8 y 61
Ya en el final de su discurso, Kicillof vinculó el homenaje con el escenario político actual y llamó a enfrentar al gobierno de Javier Milei. "Nos espera una responsabilidad fundamental para honrar la historia de nuestro país. En las elecciones tenemos la misión de terminar con este experimento de la ultraderecha en la Argentina", afirmó. Y cerró: "Lo hacemos con la convicción de defender los derechos conquistados y en memoria de los 30.000 compañeros que hoy están más presentes que nunca".
El recuerdo de Julio Alak
El intendente Alak abrió su intervención recordando que la plazoleta está ubicada frente al Bachillerato de Bellas Artes, uno de los colegios a los que asistían algunos de los jóvenes secuestrados, como Francisco López Muntaner, Claudia Falcone y Emilce Moler. Y destacó la tarea de quienes sostuvieron durante estas cinco décadas los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia. "Estamos todos consternados, tristes, doloridos. A 50 años, cuando era un pibe, siete desaparecieron, y hoy estamos acá por la memoria de ellos, su compromiso con la patria, su valentía", expresó.
Alak recordó especialmente a Nelva Méndez, la madre de Claudia Falcone, y relató cómo ella mantenía la esperanza de que apareciera con vida. "Me enseñaba la habitación enterita de Claudia, con la bicicleta colgada en la pared, el cubrecama y los juguetes, y alguna vez me dijo: 'Yo tengo la esperanza de que algún día va a golpear la puerta y va a entrar'. Esas cosas tan dolorosas uno no se las olvida nunca", contó.
Nelva Me enseñaba la habitación enterita de Claudia, con la bicicleta colgada en la pared, el cubrecama y los juguetes Nelva Me enseñaba la habitación enterita de Claudia, con la bicicleta colgada en la pared, el cubrecama y los juguetes
El jefe comunal repasó además distintas medidas adoptadas durante sus gestiones vinculadas con la memoria. Recordó que, apenas asumió en la intendencia, en diciembre de 1991, se declararon "imprescriptibles" e "intocables" las 400 tumbas del Cementerio de La Plata para permitir la identificación de restos y que, en 1994, se avanzó con la declaración vinculada a la Noche de los Lápices en la plazoleta donde se realizó el homenaje. También recordó la construcción del monumento en 1997, que fue puesto en valor para el aniversario.
El intendente Julio Alak abrió el acto por el aniversario de los 50 años de La Noche de los Lápices
"Sigamos, la patria nos necesita"
Carlotto hizo eje en la necesidad de mantener viva la memoria a 50 años de La Noche de los Lápices y destacó la continuidad de las luchas de quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado. "Esta reunión nos une y nos hace recordar, no perder la memoria para que nunca más sea eso, para que no tengamos que llorar, sino reír y festejar", expresó.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo sostuvo que el homenaje representa "la voluntad de un pueblo que recuerda una fecha y a unas personas que eran parte de nuestras familias y que las llevamos en el corazón". En ese sentido, recordó que aquellos jóvenes "querían un país mejor y eso les costó la vida" y llamó a transformar ese recuerdo en una forma de continuidad de sus luchas.
"Más que llorar, tenemos la presencia de ellas diciendo 'seguí que nos hace falta'. Hoy les digo: sigamos, sigamos, la patria nos necesita", afirmó Carlotto ante los presentes en la plazoleta.
Estela de Carlotto en la plazoleta donde se homenajea a los desaparecidos de la Noche de los Lápices
También puso especialmente el foco en las nuevas generaciones y en el carácter universitario de la ciudad. "La Plata es una ciudad bendita, llena de estudiantes de afuera, de adentro y de todos lados. Esa juventud es la que tiene que estar presente para que nosotros, los ancianos, estemos representados", señaló.
Carlotto cerró su intervención reafirmando su compromiso con la defensa de la memoria, la verdad y la justicia. "Yo prometo estar mientras tenga vida; la vida es esa, la lucha", concluyó.
Emilce Moler y Gustavo Calotti, dos de los sobrevivientes de la Noche de los Lápices. También estuvieron los nietos recuperados Victoria Montenegro y Leonardo Fosatti
El testimonio de Emilce Moler
Uno de los momentos centrales del acto llegó con las palabras de Emilce Moler, quien puso el foco en la responsabilidad del Estado durante el terrorismo de Estado y en lo que implica regresar, medio siglo después, a los lugares que formaron parte de su adolescencia. "Volver a una escuela, volver a las veredas de la escuela, a los patios, a los lugares donde uno se juntaba, para todos es algo emotivo y siempre convoca a la nostalgia, pero acá es otra cosa. Acá hay dolor", sostuvo.
Volver a una escuela, volver a las veredas de la escuela, a los patios, a los lugares donde uno se juntaba, para todos es algo emotivo y siempre convoca a la nostalgia, pero acá es otra cosa. Acá hay dolor Volver a una escuela, volver a las veredas de la escuela, a los patios, a los lugares donde uno se juntaba, para todos es algo emotivo y siempre convoca a la nostalgia, pero acá es otra cosa. Acá hay dolor
La sobreviviente remarcó que se trata de "un dolor que pudo haber sido evitado" y amplió: "El Estado que nos tenía que cuidar y proteger fue quien hizo que desaparecieran, que nos torturaran, que nos encarcelaran".
Moler señaló que el aniversario reúne sentimientos contrapuestos por el recuerdo de las víctimas y, al mismo tiempo, por la continuidad de las luchas que atravesaron las últimas cinco décadas. "Estamos hoy acá rodeados de todos ustedes porque no nos resignamos a vivir mal con olvido. Sigamos con la memoria, la verdad y la justicia", cerró.