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Es de La Plata, se sometió a una micropigmentación que salió mal y denuncia que le dañaron la cara de por vida

Una joven denuncia que una micropigmentación de pecas realizada en La Plata le dejó manchas oscuras y reclama que la estética pague el laser para quitarlas.

Hace 2 años, una joven de La Plata acudió a una estética para realizar una micropigmentación para reforzar sus pecas naturales, pero el resultado no fue el prometido. Denuncia que el procedimiento le dejó manchas oscuras que nada tienen que ver con lo acordado y por eso pide que los responsables se hagan cargo del tratamiento con láser para borrarlas.

"Me hicieron círculos negros, rayas negras en la cara, me explotaron vasos sanguíneos", explicó Macarena Saupe a 0221.com.ar y agregó, además, que el tratamiento estuvo tan mal realizado que distintos profesionales le explicaron que "el pigmento quedó en una profundidad que la micropigmentación se convirtió en un tatuaje y requiere tratamiento láser para poder eliminarlo".

Su caso se volvió viral en los últimos días, a partir de su decisión de hacerlo público en redes sociales después de buscar infructuosamente un acuerdo. La intervención fue el 30 de abril de 2024 y el 6 de agosto último realizó una serie de videos en TikTok en los que expuso todo la historia, incluyendo los intercambio vía WhatsApp con la dueña del local y la empleada que le hizo las aplicaciones.

El comercio al que apunta es Ceserrano Estética y su responsable es Cecilia Serrano. Consultada para que aporte su versión, la esteticista se excusó de hablar en esta instancia: "Por el momento prefiero no hacer un descargo sobre el tema. Hay muchas cosas que se están diciendo que no se corresponden con la realidad, pero no considero que las redes sean el lugar para entrar en explicaciones ni discusiones", dijo al respecto.

La denuncia a la estética de La Plata

De acuerdo a lo que plantea Saupe, su objetivo, más allá de reclamar que le paguen el tratamiento láser para borrar las manchas, es visibilizar su caso para evitar que otras personas atraviesen lo mismo. "Hacerme una micropigmentación sutil que simplemente acompañara las poquitas pecas naturales que todavía tenía fue la peor decisión de mi vida", dice a este medio.

Hacerme una micropigmentación sutil que simplemente acompañara las poquitas pecas naturales que todavía tenía fue la peor decisión de mi vida Hacerme una micropigmentación sutil que simplemente acompañara las poquitas pecas naturales que todavía tenía fue la peor decisión de mi vida

En la seguidilla de videos posteados cuando decidió hacerlo público, Macarena advirtió que las pecas que había buscado no tenían el aspecto esperado y que habían quedado marcas oscuras y de mayor tamaño en distintas zonas de su rostro. En la estética, asegura, le indicaron inicialmente que el pigmento se iba a aclarar con el paso de los días. Sin embargo, las manchas permanecieron.

El antes y después de Macarena

Desde entonces, comenzó un largo proceso para intentar revertir el resultado. Durante el primer año y medio, según su relato, afrontó por su cuenta los gastos de productos, consultas y tratamientos. Incluso llegó a vender su moto para poder hacer frente a esos costos. Recién hacia fines de 2025, la dueña de la estética comenzó a ayudarla económicamente y le pagó una consulta una de las sesiones de láser. Cuando la profesional que lo hacía le indicó que necesitaría al menos seis sesiones, Macarena asegura que esa asistencia se interrumpió.

Al mostrar el proceso, Macarena relató cómo las marcas comenzaron a afectar distintos aspectos de su vida mientras continuaba buscando una forma de remover la pigmentación. Y en uno de los posteos expuso los mensajes que le mandó a la empleada de la estética, identificada como Martina, a quien responsabiliza directamente del trabajo mal hecho.

El láser para remover la micropigmentación

El láser apareció como una alternativa para intentar remover la pigmentación, aunque –como explica en los audios– tuvo que postergar el tratamiento porque quedó embarazada y luego atravesó el período de lactancia. El 2 de septiembre de 2025, un año y medio después del tratamiento inicial, le escribió a la responsable para quejarse porque que las marcas seguían visibles. En ese momento propuso comenzar con una crema despigmentante apta para la lactancia mientras esperaba poder avanzar con el láser.

En febrero de 2026, el intercambio entre ambas volvió a centrarse en las sesiones. Ya se había realizado la primera y, según consta en los chats que compartió, le avisó que iba a sacar turno para una segunda sesión, pero recibió como respuesta que ya no podía continuar haciéndose cargo de nuevos tratamientos ni de los traslados.

De acuerdo a esos mensaje, la responsable de Ceserrano Estética sostuvo que durante el proceso había colaborado con productos, consultas, una derivación médica y la primera sesión de láser, además de haberla acompañado personalmente. Macarena, en cambio, aseguró que al plantear el problema le habían indicado que la estética afrontaría tres sesiones de láser.

La joven también cuestionó los tratamientos estéticos no invasivos que le ofrecieron como alternativa y sostuvo que esas prácticas no resolvían las marcas que atribuye al procedimiento realizado en la estética. Actualmente, afirma que necesita realizarse una sesión aproximadamente cada 45 días, con un costo de $200.000, para intentar remover la pigmentación.

El último procedimiento ocurrió el 6 de agosto de 2026. Según contó, tuvo que ahorrar durante meses para poder afrontar el costo de esa sesión y, después del procedimiento, quedó con dolor y preocupación ante la posibilidad de que pudieran quedar cicatrices. En uno de sus últimos posteos, el domingo 9 de agosto, tras la segunda sesión, muestra el estado actual de la manchas y lanza un emotivo mensaje para "generar conciencia".

El impacto en la vida de Macarena

Las consecuencias, según el relato de Macarena, fueron mucho más allá de las marcas en el rostro. A lo largo de estos 2 años, sostiene que la situación afectó su posibilidad de socializar, su estado de ánimo y su actividad laboral. También afirma que perdió empleos y que actualmente se encuentra medicada a raíz del impacto que tuvo lo ocurrido.

En las conversaciones que difundió, la joven describió las dificultades que atravesó durante este período y el esfuerzo que implicó sostener los distintos tratamientos. Su reclamo no se limita a remover la pigmentación: también busca que su experiencia sea conocida para advertir sobre las consecuencias que, según denuncia, puede tener un procedimiento de este tipo.

A más de 2 años de la micropigmentación, Macarena todavía intenta remover las marcas de su rostro y afrontar las consecuencias que atribuye al procedimiento. Mientras continúa con tratamientos que representan un nuevo gasto para ella. Persisten las diferencias sobre el alcance de la asistencia que debía brindar la estética y quién debe hacerse cargo de los costos que quedan por delante.

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