¿Cómo funciona el ECMO y por qué fue clave para la recuperación?
La oxigenación por membrana extracorpórea es una terapia de alta complejidad que permite reemplazar temporalmente determinadas funciones del corazón y los pulmones. Mediante un circuito externo, la sangre recibe oxígeno y elimina dióxido de carbono, mientras el sistema brinda el soporte circulatorio y respiratorio que el paciente necesita.
La oxigenación por membrana extracorpórea es una terapia de alta complejidad que permite reemplazar temporalmente determinadas funciones del corazón y los pulmones
Se trata de una tecnología utilizada en situaciones críticas, cuando el corazón no puede bombear sangre de manera adecuada o los pulmones no logran oxigenar el organismo por sus propios medios. En determinados casos, el soporte permite mantener la estabilidad del paciente mientras se trata la causa del problema o se espera la recuperación de los órganos.
En el caso atendido en el San Martín, el dispositivo fue utilizado durante el posoperatorio de una cirugía cardiovascular. El equipo planificó sostener las funciones afectadas para evitar que la debilidad del corazón provocara un deterioro generalizado y darle al organismo el tiempo necesario para recuperarse.
El equipo ECMO del Hospital San Martín junto al dispositivo utilizado en el tratamiento
Según relató especialista, el corazón recuperó su función alrededor del quinto día de tratamiento y los médicos pudieron retirar el soporte ECMO después de comprobar la evolución favorable. El procedimiento se había planificado con anticipación, en el marco de un programa que el hospital desarrolla desde hace aproximadamente dos años y medio.
Un tratamiento de alta complejidad en el sistema público
Para Bautista, la intervención también tiene un significado que excede el resultado clínico. La posibilidad de realizar este tipo de tratamientos en un hospital público permite ampliar el acceso a tecnologías que suelen estar asociadas a centros privados de alta complejidad. "Representa para nosotros un hito dentro del hospital, más cuando hablamos del sistema público y hablamos de que tecnologías como esta, que en los sistemas privados están muy desarrolladas y producen una gran inequidad", señaló el médico y, en ese sentido, sostuvo que la incorporación de estas prácticas permite reducir las diferencias en el acceso a tratamientos complejos: "Proporcionar este tipo de tratamientos en el sistema público nos da igualdad en salud pública", remarcó.
Representa para nosotros un hito dentro del hospital, más cuando hablamos del sistema público Representa para nosotros un hito dentro del hospital, más cuando hablamos del sistema público
El profesional mencionó como referencia a instituciones privadas que realizan tratamientos con ECMO, entre ellas el Instituto de Diagnóstico Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), la Fundación Favaloro y el Hospital Italiano. Según detalló, esos centros registran entre ocho y 24 procedimientos anuales, de acuerdo con la institución.
Sin embargo, el desarrollo de la terapia en el San Martín se lleva adelante con recursos diferentes. El profesional explicó que el hospital no cuenta con algunas de las consolas más avanzadas que facilitan la movilidad del sistema y permiten disponer de baterías de varias horas de autonomía. Frente a esas limitaciones, destacó la planificación, los protocolos de trabajo y la preparación de los profesionales. "Los monitores de última generación los reemplazamos con el cerebro, en nuestro caso, y el apoyo económico con automotivación", expresó al describir el esfuerzo que implica sostener esta práctica en el hospital.
El equipo interdisciplinario detrás del procedimiento
La aplicación del ECMO requiere una atención permanente y una coordinación entre distintas especialidades. No se trata solamente de colocar el dispositivo, sino de controlar continuamente su funcionamiento, vigilar la evolución del paciente y actuar frente a posibles complicaciones.
Bautista explicó que el tratamiento demanda la presencia constante de profesionales junto al paciente. Según describió, el esquema de atención requiere un médico, dos enfermeros y la participación de kinesiólogos e intervencionistas, con seguimiento durante las 24 horas.
Pablo Bautista junto al equipo ECMO del Hospital San Martín.
En esta oportunidad, el procedimiento se realizó con la participación de los servicios de Hemodinamia, Cirugía Cardiovascular, Cardiología y Enfermería, además de profesionales de terapia intensiva, emergentología, unidad coronaria, kinesiología, hematología y laboratorio. La cirugía cardiovascular fue la encargada de intervenir al paciente, mientras que el equipo de ECMO planificó y sostuvo el soporte durante el posoperatorio.
El médico también destacó que el trabajo se apoya en la colaboración de profesionales de distintas áreas del hospital, que participan de manera desinteresada en el desarrollo de la terapia. La coordinación entre los equipos y la preparación previa fueron aspectos centrales para llevar adelante un tratamiento que exige vigilancia permanente.
Un programa que busca ampliar el acceso a tratamientos complejos
El resultado se suma a un proceso de capacitación y planificación que el hospital viene desarrollando desde hace más de 2 años. En ese período, el equipo impulsó jornadas de formación gratuitas destinadas a estudiantes de medicina y profesionales de la salud, con el objetivo de difundir conocimientos y fortalecer las capacidades para realizar este tipo de procedimientos.
Una de las jornadas de capacitación en ECMO para profesionales de la salud y estudiantes de Medicina.
Una de esas actividades se llevó adelante junto con la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y contó con 250 inscriptos, según precisó Bautista. El trabajo conjunto con la universidad forma parte de una estrategia para consolidar tanto la atención médica como la formación de nuevos profesionales. "Seguimos tratando de que no sea un beneficio para pocos, sino que sea un bien para todos", apuntó al referirse al objetivo del programa.
El equipo del Hospital San Martín detrás del logro
El procedimiento fue posible gracias al trabajo del equipo ECMO del Hospital San Martín, integrado por profesionales de distintas especialidades que trabajaron de manera coordinada durante el tratamiento. El grupo se conformó para brindar atención integral de alta complejidad en el sistema público y ampliar el acceso a estas terapias.
Entre los médicos que integran el equipo se encuentran Francisco Guidobuono y Guido Gargaglione, ambos cardiólogos; Esteban Martínez, de emergentología; Jeffrey Jean, de terapia intensiva; y Maximiliano Olivera, del Hospital de Niños. También participaron los perfusionistas Pablo Bautista y Karina Lezcano, el cirujano cardiovascular Miguel Aranibar y la kinesióloga Jaqueline Álvarez. El equipo de enfermería, por su parte, estuvo integrado por Armando Corvalán, Natali Spinelli, Karina Pasqualin, Romina Sampietro, Isabel Prieto, Cecilia Baldres, Verónica Medina, Sofía Comesaña, Samanta Vega y Pamela González.
A su vez, el servicio cuenta con la colaboración del área de Instrumentación y de las residencias de Cardiología, Terapia Intensiva y Emergentología, cuya participación contribuye al trabajo interdisciplinario que requiere una terapia de estas características.
El seguimiento de un paciente con ECMO demanda atención permanente, controles continuos y coordinación entre los profesionales. Por eso, la recuperación alcanzada después de 6 días de soporte fue también el resultado de un trabajo colectivo que involucró a distintas áreas del hospital. En el equipo destacan que el objetivo es consolidar una alternativa de alta complejidad dentro del sistema público bonaerense. La intención, según plantean, es que este tipo de tratamientos no quede reservado a quienes pueden acceder al sistema privado, sino que pueda beneficiar a más pacientes que lo necesiten.