Tres peritos forenses evaluaron a Navarrete
La prueba pericial adquirió especial relevancia durante el debate. Los profesionales que entrevistaron al acusado fueron dos médicos psiquiatras y una psicóloga forense, convocados para examinar su estado de salud mental.
Durante una de las entrevistas, Navarrete sufrió un episodio psicótico. Los especialistas concluyeron que es peligroso para sí mismo y para terceros, una evaluación que sustenta la preocupación por su situación actual y el planteo de una eventual medida de seguridad.
Verónica Garganta, defensora oficial a cargo de la asistencia del acusado de femicidio
AGLP
El antecedente de varios años de consumo problemático de estupefacientes también forma parte del cuadro que se analiza. Sin embargo, para determinar la inimputabilidad no alcanza con acreditar el consumo de drogas ni con establecer la existencia de un trastorno mental: es necesario evaluar cómo se encontraba el acusado al momento del hecho y si podía comprender la criminalidad de sus actos o dirigir sus acciones.
Ese es el punto jurídico que deberá resolver el tribunal. La existencia de un episodio psicótico durante una entrevista pericial no demuestra, por sí sola, que Navarrete estuviera en las mismas condiciones durante el femicidio.
Por eso, los informes de los especialistas y sus explicaciones técnicas resultan determinantes para analizar el planteo de la defensa y la solicitud formulada por el fiscal.
¿Qué pidió el fiscal en los alegatos?
Domsky solicitó que Navarrete sea declarado responsable del hecho, pero no punible, y reclamó 20 años de tratamiento en un instituto de salud mental cerrado, con fundamento en el régimen legal de la insanía al que hizo referencia durante su alegato.
Lucas Domsky, fiscal de juicio en La Plata
La petición plantea una salida distinta de la condena a prisión perpetua que contempla la acusación por homicidio en contexto de violencia de género si se establece la responsabilidad penal del acusado y no prospera la hipótesis de inimputabilidad.
La declaración de no punibilidad no significa que el hecho no haya ocurrido ni que se descarte la intervención del acusado. Se refiere a la posibilidad de atribuirle responsabilidad penal en los términos exigidos por la ley, según sus capacidades al momento del episodio.
También es importante distinguir entre la solicitud de internación formulada por el fiscal y una resolución judicial: los 20 años reclamados no constituyen todavía una medida dispuesta por el tribunal. Los jueces deberán determinar si se cumplen los requisitos legales para declarar la inimputabilidad y qué consecuencias corresponden.
La peligrosidad señalada por los peritos es un elemento relevante para evaluar la necesidad de protección y tratamiento, pero la modalidad y la duración de una eventual medida de seguridad deben contar con fundamento jurídico y apoyarse en las circunstancias acreditadas en el expediente.
El hijo de Cecilia presenció el ataque y pidió clemencia
Una de las jornadas más conmovedoras del juicio estuvo marcada por la declaración del hijo mayor de Góngora, quien tenía 16 años cuando su madre fue asesinada.
El joven confirmó ante los jueces que Navarrete fue quien atacó a su madre y relató lo sucedido durante la madrugada del 5 de octubre de 2023. Su testimonio fue crudo y desgarrador, con detalles precisos sobre el episodio. Por la sensibilidad de la declaración, los aspectos más explícitos del relato se mantienen bajo reserva.
Además de confirmar la autoría atribuida al acusado, el joven expresó que lo había perdonado y pidió clemencia para él. Sus palabras introdujeron una dimensión personal especialmente fuerte en el debate, en el que se analiza el asesinato de su madre y las consecuencias que tuvo para los cuatro hijos de la pareja.
El testimonio constituye una de las pruebas centrales del juicio porque el joven presenció directamente el ataque. Su pedido de clemencia, sin embargo, no determina la decisión judicial sobre la responsabilidad penal ni sobre la eventual inimputabilidad.
La declaración también puso en primer plano la complejidad de las consecuencias familiares del crimen: el hijo que confirmó la autoría del acusado es, al mismo tiempo, una de las personas directamente afectadas por la muerte de Cecilia.
¿Cómo fue el femicidio de Cecilia Góngora en Villa Elvira?
El crimen ocurrió durante la madrugada del 5 de octubre de 2023, en una vivienda de la zona de las calles 121 bis y 612, en Villa Elvira. Cecilia Araceli Góngora tenía 35 años y vivía con Navarrete y sus cuatro hijos, que entonces tenían 6, 9, 13 y 16 años.
De acuerdo con la reconstrucción de la investigación, los chicos estaban dentro de la casa cuando se produjo el ataque. Los gritos y los pedidos de ayuda alertaron a los vecinos, que llamaron al servicio de emergencias 911.
Cuando los policías llegaron al domicilio, encontraron a Góngora gravemente herida y a sus hijos en estado de shock. Los efectivos intentaron reanimarla hasta la llegada del SAME, pero los médicos constataron que había muerto.
La autopsia estableció que la mujer había recibido cuatro heridas de arma blanca. Una de ellas, en la zona del pecho, le provocó una lesión mortal. El informe forense también describió heridas en el rostro, el cuello y la espalda.
La investigación inicial estuvo a cargo de la fiscal Virginia Bravo, quien reunió los elementos para reconstruir el ataque e identificar al sospechoso.
La fuga y la detención del acusado en La Plata
Después del crimen, Navarrete escapó de la vivienda y se desplegó un operativo de búsqueda con participación de efectivos de la Policía Bonaerense y de la Dirección Departamental de Investigaciones de La Plata.
Durante la tarde fue localizado en un descampado cercano a una cantera, en las inmediaciones del domicilio. Cuando advirtió la presencia policial, intentó escapar y fue perseguido a pie hasta que lo detuvieron.
Durante el rastrillaje, los investigadores secuestraron un cuchillo de cocina con mango de madera, que quedó incorporado a la causa como uno de los elementos vinculados con el hecho.
Navarrete también presentaba lesiones: tenía cortes en el cuello y una herida en la zona de uno de los pulmones. En aquel momento, los investigadores consideraron que podían ser autoinfligidas. Debido a su estado de salud, permaneció internado y su declaración indagatoria tuvo que postergarse.
La causa avanzó hasta el juicio oral ante el Tribunal Oral Criminal V, donde Domsky asumió la acusación. El debate debía determinar la responsabilidad del acusado por el asesinato y, a partir de la prueba incorporada, establecer las consecuencias jurídicas correspondientes.
La decisión que deberá tomar el Tribunal Oral Criminal V
El planteo formulado por Domsky abre el tramo decisivo del proceso. Por un lado, el fiscal pidió que se declare que Navarrete fue responsable del hecho; por otro, solicitó que sea considerado no punible y que reciba 20 años de tratamiento en un instituto de salud mental cerrado.
La resolución dependerá de la valoración de las pruebas, las conclusiones de los peritos y los requisitos establecidos por la legislación penal. En particular, deberá analizarse si las condiciones de salud mental del acusado al momento del crimen encuadran en la causal de inimputabilidad y qué medida, si corresponde, puede adoptarse.
El expediente reúne dos dimensiones que el tribunal tendrá que examinar sin confundirlas: la reconstrucción de un femicidio cometido delante de los hijos de la víctima y la evaluación de las capacidades mentales del acusado cuando ocurrió el ataque.
Mientras los jueces deben resolver el pedido fiscal, el testimonio del hijo de Cecilia Góngora permanece como uno de los momentos más significativos del juicio: confirmó quién atacó a su madre, describió lo que presenció y, aun en ese contexto, dijo que lo había perdonado y pidió clemencia.