La vuelta a clases tras el receso de invierno expuso serias falencias en una escuela secundaria del centro de La Plata: hay aulas sin luz, problemas con la calefacción y hasta un salón sin puerta. Se trata de la Escuela Secundaria N°31 (ex Comercial San Martín), ubicada en 46 entre 2 y 3.
Según denunciaron desde la comunidad educativa, al menos cuatro aulas de un sector de la planta alta permanecen sin iluminación desde el regreso de las vacaciones. A pesar de esta situación, las clases continúan con normalidad.
"Los profesores hablan desde la puerta en donde pueden encontrar algo de luz o bien están todo el tiempo parados", explicaron sobre las alternativas que deben buscar para poder desarrollar las jornadas.
La Escuela Secundaria N°31 funciona con graves problemas edilicios que afectan a docentes y estudiantes
Los estudiantes también deben adaptarse a las condiciones del edificio para poder seguir las actividades. "Los alumnos hacen malabares para seguir las clases y hacer sus apuntes en las carpetas. Tienen que alumbrarse con el celular para estudiar", señalaron desde la comunidad educativa.
La calefacción, otro problema sin solución
A la falta de iluminación se suma otro inconveniente que complica especialmente la vuelta a las aulas durante la ola de frío que afecta a la región. Según denunciaron, "no hay calefacción en la mayoría de las aulas". Explicaron que las estufas son apagadas durante el receso y que luego "cuesta que arranquen".
La situación se agrava en uno de los salones del establecimiento. De acuerdo con lo expuesto por los denunciantes, "una de las aulas que no tiene luz ni gas, tampoco tiene puerta", lo que suma otra dificultad para docentes y estudiantes que deben permanecer allí durante las clases.
Los problemas con las estufas se mantienen y dificultan el normal desarrollo de las actividades
Vale recordar que a principios de julio alumnos y familias del turno mañana ya habían apuntado contra el Consejo Escolar presidido por Iván Maidana por problemas de calefacción en la Secundaria N°31. En aquella oportunidad también señalaron la falta de materiales de limpieza y cuestionaron el pedido de $35.000 mensuales a través de la cooperadora, un monto que consideraban inaccesible.
Según indicaron, al regresar del receso las autoridades dispusieron suspender las clases durante el día siguiente, es decir, el martes. Sin embargo, aseguraron que desde entonces no hubo avances para solucionar los problemas: "Desde que terminó el receso todavía no se hizo nada para solucionar estas inconvenientes graves".