Este 6 de octubre se cumplen 35 años del debut profesional de Guillermo Barros Schelotto, uno de los grandes ídolos de la historia de Gimnasia. El Mellizo vistió por primera vez la camiseta albiazul en Primera División en 1991, durante una victoria por 3 a 2 frente a Independiente en Avellaneda.
La historia de Barros Schelotto con el Lobo, sin embargo, había comenzado mucho antes. Junto a su hermano Gustavo llegó al club en 1985 y recorrió el camino hasta alcanzar el plantel profesional de la institución de la que su padre, Hugo, llegó a ser presidente.
El esperado estreno se produjo el 6 de octubre de 1991 en el viejo estadio de la Doble Visera. Guillermo comenzó aquel encuentro ante Independiente como suplente e ingresó durante el segundo tiempo de un partido que terminó con triunfo de Gimnasia por 3 a 2. Su primera aparición desde el arranque llegaría apenas 21 días después, cuando fue titular en la derrota del conjunto tripero frente a San Lorenzo.
Guillermo Barros Schelotto y una historia que lo convirtió en ídolo de Gimnasia
A partir de entonces, el Mellizo comenzó a construir una historia que lo llevaría a convertirse en símbolo de Gimnasia. Durante sus seis años en el club marcó 49 goles y formó parte del equipo que conquistó la Copa Centenario.
Guillermo Barros Schelotto, es llevado en andas tras la consagración en la Copa Centenario.
Barros Schelotto también fue protagonista de los grandes equipos dirigidos por Carlos Timoteo Griguol que pusieron al Lobo en la pelea por los primeros lugares y dejaron una marca imborrable entre los hinchas triperos.
Una de sus actuaciones más recordadas se produjo en el Torneo Clausura 1996, cuando Gimnasia protagonizó una histórica goleada por 6 a 0 frente a Boca en La Bombonera. Un año más tarde, el delantero dejó el club para convertirse en refuerzo del Xeneize y comenzar otra etapa destacada de su carrera.
En 2007 continuó su trayectoria como futbolista en Columbus Crew de Estados Unidos y posteriormente regresó a Gimnasia, donde finalmente se retiró en 2011.
La vuelta de Guillermo Barros Schelotto a Gimnasia.
A 35 años de aquella primera aparición en Avellaneda, el nombre de Guillermo sigue estrechamente ligado a la historia albiazul. Su identificación con Gimnasia alimenta desde hace años el deseo de muchos hinchas de volver a verlo en el club, esta vez como director técnico.