lunes 03 de agosto de 2026
Roberto Gonzalo Dibu Martínez
Su historia

Mar del Plata: la historia del exjugador de Gimnasia que fue decisivo en la vida del Dibu Martínez

Un lateral derecho que descolló en Gimnasia luego ganaría fama como detector de talentos, fue el hombre que apostó por el Dibu Martínez cuando tenía trece años.

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"Pepé, te traje un pibe antes de que se vuelva a Mar del Plata. Quiero que lo pruebes acá. Vos tenés fama de tener una gran escuela de arqueros". Roberto "Cacho" Gonzalo, ex jugador de Gimnasia, insistía con convicción aquella mañana de 2005 en el predio de Villa Domínico. Del otro lado escuchaba Miguel Ángel Santoro, una autoridad indiscutida en la formación de arqueros de Independiente. La respuesta de “Pepé” fue breve: "Andá a hacerlo cambiar".

El adolescente se llamaba Damián Emiliano Martínez. Tenía apenas 13 años, llegaba desde San Isidro de Mar del Plata, ciudad donde vivía en la zona sur, cerca de Punta Mogotes, donde el olor a pescado es tan común. Gonzalo, el ex futbolista que no tuvo grandes transferencias como profesional, sí tuvo ese don destinado a muy pocos hombres del fútbol: reconocer el talento de un chicos antes que los demás. Tenía algo más de sesenta años cuando le daba ánimo y le buscaba pruebas al que se convertiría años después en uno de los más grandes arqueros de la historia de la Selección argentina.

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Santoro recuerda bien cómo fue aquel día clave y le contó detalles a 0221.com.ar “Vino al club teniendo 13 años, y siendo hincha de Independiente, después de tentar en Boca y en River. Lo había traído el petiso Gonzalo, un ex marcador de punta de Gimnasia. Vinieron cuando ya estábamos en la mitad del entrenamiento. Vi que el pibe era muy rápido de reacción, porque generalmente los de cuerpo grandote suelen ser medio lentos, pero éste tenía esa virtud y me gustó pensando en el futuro”.

El Dibu Martínez en su llegada a Independiente.

El Dibu Martínez en su llegada a Independiente.

Además, el gran “Pepé”, que aún trabaja en el área juvenil de los Rojos, contó una anécdota: “Ese día al terminar el entrenamiento se me acercó el Rusito Rodríguez (otro arquero que ya tenía unos años en el club y también es de Mar del Plata) y me preguntó… ‘¿Qué le vio Pepé? Pasaba que al Dibu le costaba hacer los ejercicios y veía que los otros arqueros del club eran medio monstruitos, mientras él estaba algo inmaduro todavía. Había ejercicios que no los podía hacer y lloraba del amor propio; pero no bajó los brazos, siempre fue para adelante. Entonces, le dije al Rusito que el chico tenía muy buen físico y buena reacción. ¿Viste cuando apostás por algo…? Teníamos a la ‘piedra rústica’ y había que pulirla”.

En tanto, para “Cacho” Gonzalo haber descubierto al Dibu Martínez fue uno de los orgullos que se llevó consigo hasta el final de sus días. Falleció el 3 de junio de 2024, una fecha cargada de simbolismo para el mundo albiazul por coincidir con un nuevo aniversario de Gimnasia. Antes de ser captador de talentos, había defendido la camiseta albiazul en 194 partidos oficiales y convirtió un solo gol que fue inolvidable: el que amargó a Huracán en el Torneo Metropolitano 1973. Aquel día el "Globo" celebró el campeonato, pero cayó frente a Gimnasia.

Roberto Gonzalo y su historia en Gimnasia y en el fútbol

"El Gimnasia del ’70 era un equipazo. Estaba Hugo Gatti, que no era ningún loco... Jugamos cinco años juntos. Fue un adelantado del fútbol. Por ahí le hacían algunos goles tontos, pero fue uno de los mejores arqueros de la historia", recordaba Gonzalo cada vez que repasaba aquellos años en nuestra ciudad.

Gonzalo abrazando a Gatti en Gimnasia.

Gonzalo abrazando a Gatti en Gimnasia.

En Gimnasia llevó la camiseta número 4 de un equipo que quedó en la memoria de los hinchas: "La Barredora", que de la mano de José “Puchero” Varacka alcanzó las semifinales del Torneo Nacional, con figuras como Hugo Gatti, Juan Masnik, Ricardo Rezza y Delio Onnis. Aquella ilusión terminó abruptamente por un conflicto económico entre futbolistas y dirigentes, que obligó a presentar a la Tercera División en la semifinal frente a Rosario Central.

Pero sus inicios en el profesionalismo fueron en Deportivo Español, donde compartió plantel con Carlos Bilardo, y logró un ascenso a la A con los Gallegos en enero de 1967. En 1969 fue futbolista de Banfield durante veintidós partidos.

"La Barredora". Así llamaron al Gimnasia del '70. Gonzalo es el primero de la fila de arriba.

Mucho antes de todo eso, “Cacho” Gonzalo había dado sus primeros pasos en la Liga Marplatense con Talleres Fútbol Club, una institución ubicada en la zona del Puerto. El destino quiso que, décadas después, en ese mismo club se pusiera el buzo de entrenador y conociera a un chico que recién soñaba con jugar al fútbol. Emiliano Martínez apareció un día por Talleres, siendo un nene que quería atajar o jugar de delantero, acompañado por su padre Alberto y su hermano Alejandro, también jugador.

Gonzalo luego lo llevó a San Isidro y un buen día entendió que había que hacer algo más, aprovechado el cuerpo de casi dos metros. Y decidió jugarse. Primero lo llevó a Boca y después a River. No pasó la prueba en ninguno de los dos clubes. Pero después de uno de aquellos viajes de Mar del Plata a Capital, hubo una chance más. Gonzalo encaminó su vehículo hasta Villa Domínico para presentárselo a "Pepé" Santoro. Fue la decisión que cambiaría para siempre la vida de Emiliano. Luego, vino la etapa de la pensión, alejado de su familia y de las amistades marplatenses, hasta que en forma prematura surgió la selección juvenil y luego la prueba en Inglaterra donde continuó su carrera.

Del futbolista al maestro

Roberto Gonzalo, con su recordada bonhomía, construyó una trayectoria respetable en el mundo silencioso de los clubes barriales. Sin embargo, también tuvo sus experiencias como entrenador en el profesionalismo.

Primero fue técnico interino de Gimnasia, en algunos encuentros del Torneo Reclasificación 1972. Más tarde condujo a Temperley en 1976 y la primera mitad de la década del ochenta trabajó en clubes de la provincia de Salta, al frente de Juventud Antoniana, Central Norte y Gimnasia y Tiro.

Formó una extensa red de contactos, e incluso en el norte argentino, en la ciudad jujeña de Ledesma, encontró a un chico que también iluminaría su futuro de selección, Ariel Ortega. Gonzalo decidió llevarlo a probarse a Independiente, pero el propio "Burrito" le confesó que soñaba con jugar en River, donde finalmente quedó.

Con el tiempo, Gonzalo, ya instalado en Mar del Plata, seguirá con su ojo clínico de viejo futbolista hasta la hora de su adiós, en la misma tierra donde nació, y donde partió a los 81 años de edad.

Roberto Gonzalo terminó sus días instalado en Mar del Plata.

Roberto Gonzalo terminó sus días instalado en Mar del Plata.

Cabe destacar que Gonzalo también fue director técnico profesional. La primera experiencia fue en Gimnasia, como interino, durante un partido en el torneo Reclasificación de 1972. Luego, pasó por Temperley en 1976, y varios clubes de la provincia de Salta, Antoniana en 1978, Central Norte en 1980, 1982 y 1985, Gimnasia y Tiro en 1981.

“Cacho” había hecho muchos contactos en el norte argentino y desde la ciudad jujeña de Ledesma le marcaron a un pibe con futuro: el “Burrito” Ariel Ortega. Cuando lo llevaba para Independiente, el propio jugador le expresó que era de fanático de River y esto le hizo cambiar el destino de la prueba. Como anécdota, cuando Emi Martínez llegó a Talleres, se integró a la escuelita de fútbol que lleva el nombre del ex 10 del seleccionado, Ariel Arnaldo Ortega.

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