En una entrevista exclusiva con No Juegan con Nadie por el streaming de 0221 Play, Lucas Lobos hizo un repaso por su exitosa carrera como futbolista y habló de su amor por Gimnasia, y contó el rol clave que tuvo Timoteo Griguol cuando a sus 19 años lo promovió al plantel profesional.
Haciendo sus primeros pasos en Unidos de Olmos, Lobos deslumbró a todos en el Tripero y luego de varios intentos, se sumó a las inferiores para jugar en la Reserva. "Yo jugaba en la Liga (Liga Amateur Platense) y tenía pruebas en Gimnasia y como tenía educación física los miércoles a la tarde, faltaba", recordó.
Al finalizar ese año, llegó la decisión final e impulsado por su papá, finalmente se sumó a las inferiores triperas: "Antes televisaban un partido de la Liga, yo gambeteé a un par, hice un buen gol, me van a buscar de Gimnasia, me dicen que vaya. Empiezo a ir los miércoles y a fin de año me dicen 'el 9 de enero te tienes que presentar'".
“El 11 de enero la Reserva se iba de pretemporada a Tandil y ahí hice la pretemporada en Reserva", detalló Lobos, y concluyó: "En marzo ya estaba entrenando con Primera. Fue un proceso de pocos meses. Recién el 9 de septiembre debuté en Primera División”.
Lucas Lobos en su paso por No Juegan con Nadie
El rol clave de Timoteo Griguol con Lucas Lobos
A poco de cumplir 20 años, Lobos llegó a la Reserva y en un proceso de dos meses, fue promovido al plantel profesional: "Siempre agradecido con el Viejo (Timoteo Griguol). Yo recién llegaba y en las concentraciones era 'el pibito Lobos'".
"Yo lo veía que me quería tener, que coma bien, que descanse bien. Me fue llevando de a poquito. Estuve cuatro meses concentrando hasta que me hizo debutar", explicó el exfutbolista y como el entrenador lo marcó en sus inicios.