Flávio Bolsonaro anunció que recurrirá a la Justicia para pedir la anulación de las elecciones presidenciales de Brasil, luego de perder el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El senador del Partido Liberal (PL) cuestionó la extensión del horario de votación y denunció presuntas irregularidades en el proceso electoral.
"Utilizaremos a nuestro equipo legal y solicitaremos la anulación de estas elecciones. No aceptaré que las reglas del juego hayan cambiado arbitrariamente, una vez más, por los amigos de Lula en el Tribunal Supremo Federal", declaró Flávio Bolsonaro en un breve discurso luego de conocerse el resultado.
El candidato derrotado apuntó contra el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin, quien dispuso extender hasta las 19 el horario de votación en todo el país. Según sostuvo, la decisión fue inexplicable y respondió a un pedido de un antiguo socio del magistrado.
"Lo que sucedió hoy no fue normal. Fue inaceptable. Por primera vez en la historia, alguien usa un trazo de pluma para cambiar las reglas del juego", afirmó el senador, quien rechazó reconocer el resultado electoral.
"Las elecciones deberían haberse anulado. Es imposible reconocer el resultado", insistió. Además, denunció que representantes del Partido Liberal fueron retirados de la sala de seguridad durante el proceso de selección y reclamó explicaciones antes de que se convaliden los resultados. "Así que hay mucho que aclarar antes de que Brasil simplemente reconozca esta sucia jugada que ocurrió en estas elecciones", expresó.
Flávio Bolsonaro anunció que pedirá anular las elecciones en Brasil.
Bolsonaro también cuestionó las diferencias en las condiciones de votación entre los estados brasileños. "Hubo una ruptura total de la igualdad entre los brasileños de diferentes estados. Nunca sabré cuántos votos podría haber obtenido en los estados donde no se reabrieron las urnas”, sostuvo. El senador cerró su pronunciamiento con un mensaje a sus seguidores: “No renunciaré a mi Brasil. Espero que ustedes, que me han estado observando, tampoco lo hagan".
La victoria de Lula y el resultado del balotaje
Lula da Silva obtuvo el 51,76% de los votos frente al 48,24% de Flávio Bolsonaro, una diferencia de 3,52 puntos porcentuales que le permitió al dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) asegurar un cuarto mandato no consecutivo.
El resultado revirtió el escenario de la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, cuando Bolsonaro había quedado primero con el 47% de los sufragios, frente al 45,1% alcanzado por Lula. Sin embargo, el senador no logró sostener esa ventaja en la segunda ronda.
De acuerdo con los antecedentes electorales mencionados, Lula se convirtió en el primer candidato que logró ganar un balotaje presidencial en Brasil después de haber quedado segundo en la primera vuelta, desde el regreso de las elecciones presidenciales directas en 1989.
La extensión del horario de votación y la tensión en la campaña
Durante la jornada electoral, Flávio Bolsonaro siguió el desarrollo de los comicios junto a su círculo íntimo en una residencia del barrio de Lago Sul, en Brasilia, utilizada como sede de campaña. Antes había votado en la Escola Municipal Barão Homem de Mello, en Vila Isabel, Río de Janeiro, acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro.
En el lugar se reunieron dirigentes políticos, funcionarios electos y referentes del bolsonarismo, entre ellos la gobernadora electa del Distrito Federal, Celina Leão; el gobernador electo de Rio Grande do Sul, Luciano Lorenzini Zucco; el gobernador de São Paulo, Tarcísio Gomes de Freitas; el intendente de São Paulo, Ricardo Nunes; los diputados federales Nikolas Ferreira y Danilo Forte, y el empresario e influencer Pablo Marçal.
La principal controversia de la tarde se desató por la decisión de Cristiano Zanin de extender dos horas el horario de votación en todo Brasil, hasta las 19. La medida llegó después de que la campaña de Lula denunciara problemas en el transporte público y recurriera al STF ante la falta de respuesta del Tribunal Superior Electoral (TSE), encargado de organizar los comicios. El Ministerio Público Electoral se había opuesto a la decisión.
Lula ganó con el 51,76% de los votos.
La campaña de Flávio también había solicitado una extensión, aunque limitada a 17 municipios de los estados de São Paulo, Paraná y Santa Catarina afectados por fuertes lluvias.
Zanin fue abogado personal de Lula durante el período en que el dirigente estuvo preso y llegó al STF tras ser designado por el presidente. La prórroga general del horario de votación fue presentada como una medida inédita en las elecciones generales brasileñas. En el balotaje de 2022, el juez Alexandre de Moraes había rechazado un pedido similar del PT.
La decisión se conoció minutos después de la hora prevista para el cierre de las urnas y generó confusión en distintos puntos del país, donde algunas escuelas ya habían cerrado. Luego, el TSE aclaró que la extensión se aplicaba únicamente a las secciones que continuaban abiertas al momento del fallo. El conteo fue suspendido temporalmente y se reanudó después de las 19.
La derrota de Bolsonaro y la reacción de sus aliados
Mientras avanzaba el escrutinio, la sede de campaña pasó de la expectativa a la preocupación. Pasadas las 18.30, el diputado federal Nikolas Ferreira acusó al PT de intentar un golpe y comparó la situación con decisiones tomadas en Venezuela durante el gobierno de Nicolás Maduro.
En un primer momento, los resultados parciales mostraron una ventaja mínima de Flávio Bolsonaro, lo que despertó celebraciones entre sus seguidores. Sin embargo, la diferencia se redujo a medida que avanzó el conteo y las tendencias comenzaron a favorecer a Lula.
A las 20.46, Datafolha proyectó la victoria del dirigente del PT. A las 21.11, el TSE lo declaró "matemáticamente electo". Poco después, varios de los dirigentes que habían acompañado a Bolsonaro comenzaron a retirarse de la residencia.
En la segunda vuelta y tras unas reñidas elecciones, Lula ganó y sus seguidores salieron a las calles.
El diputado Danilo Forte fue uno de los pocos referentes que habló con la prensa y calificó la jornada como un “fracaso para la democracia” en Brasil. También anticipó que el resultado sería llevado a la Justicia.
Una hora más tarde, luego del discurso de Lula, Flávio Bolsonaro confirmó que buscará judicializar los comicios. Su anuncio abrió un nuevo capítulo de tensión política en Brasil, con el candidato derrotado decidido a cuestionar el resultado electoral.