La clasificación de Estudiantes a la final de la Copa Libertadores dejó una imagen cargada de emoción en el Estadio Maracaná. Guido Carrillo apenas pudo contener las lágrimas y todavía conmovido, habló sobre el significado de volver a disputar una instancia decisiva con el club de sus amores y el especial momento que atraviesa en su vida personal.
"Ahora un poco más tranquilo, la verdad que fue emocionante, por lo que uno siente por el club, por todo lo que uno vivió", expresó el delantero en diálogo con 0221.com.ar al recordar el momento en que Fernando Muslera atajó tres penales y selló la clasificación del Pincha. Además, destacó el trabajo del plantel y aseguró: "Creo que este grupo se lo merece, se lo planteó desde el principio. El objetivo siempre fue estar en Montevideo, sabíamos que iba a ser muy complicado, pero se dio de la manera que se tenía que dar".
Al ser consultado por la espera hasta el próximo 28 de noviembre, cuando se disputará la final, Carrillo remarcó la necesidad de mantener la calma y enfocarse en los compromisos que todavía tiene el equipo. "Ahora queda disfrutar y entender que estamos en el último partido de la Copa, que hay que prepararse para eso. Va a haber tiempo para prepararse y tener los pies sobre la tierra, porque todavía no se consiguió nada", sostuvo.
Guido Carrillo, su hija y el amor por Estudiantes
El momento más emotivo de la entrevista llegó cuando le preguntaron qué lugar ocupaba esta clasificación en su vida y en su carrera. El atacante hizo referencia al nacimiento de su hija, a la posibilidad de compartir tiempo con sus seres queridos y al significado de vestir nuevamente la camiseta albirroja.
"Un momento en lo personal increíble, disfrutando mucho de mi hija, que casi tiene un año. Estoy viviendo cerca de mis familiares, que estuve mucho tiempo lejos, y en el club que nací, el club que amo", manifestó Carrillo, visiblemente emocionado.
La emoción de los jugadores de Estudiantes al terminar el partido
"No puedo decir", alcanzó a expresar el delantero, que volvió a quebrarse al intentar poner en palabras lo que significaba aquella noche en Río de Janeiro. Una escena que reflejó el vínculo del atacante con Estudiantes y la dimensión personal de una clasificación que lo dejó a un partido de conquistar la Copa Libertadores.
Carrillo fue titular en el equipo de Alexander Medina, que disputó la revancha de las semifinales en Río de Janeiro luego del empate sin goles en La Plata. El Pincha superó la serie y volverá a disputar una final continental después de 17 años, con la posibilidad de sumar una nueva Libertadores a su historia.