Estudiantes salió al cruce del informe presentado por Darío Herrera tras la final de la Supercopa Internacional ante Rosario Central. La dirigencia negó los episodios y las expresiones atribuidas a Juan Sebastián Verón, Marcos Angeleri y Pascual Caiella, y prepara un descargo para responder formalmente.
La dirigencia de Estudiantes manifestó su malestar por el informe presentado por Herrera luego de la final de la Supercopa, en la que Central se impuso 3-1 en el Estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. Desde el club desmintieron ante 0221.com.ar parte de lo consignado por el árbitro y anticiparon que trabajan en un descargo.
El documento de Herrera describió un "tumulto generalizado" después del tercer gol de Central, convertido por Julián Fernández, y señaló que durante los incidentes hubo golpes de puño y patadas. El episodio se produjo en la zona del túnel que conecta el campo de juego con los vestuarios.
Por esos hechos, el árbitro expulsó únicamente a Fabricio Iacovich, arquero suplente de Estudiantes, y Agustín Sández, defensor de Central. Sin embargo, el informe también incluyó referencias a integrantes de la dirigencia del Pincha.
Estudiantes prepara su defensa por el informe de Dario Herrera
Estudiantes desmiente el descargo de Darío Herrera
Según el relato de Herrera, Verón habría utilizado durante los cruces expresiones como "hijos de re mil puta", "hay que matarlos a todos" y "ustedes vienen mandados". La dirigencia de Estudiantes negó esa versión y prepara una respuesta al contenido del informe.
El árbitro también apuntó contra Angeleri, secretario técnico del club, y Caiella, vicepresidente de Estudiantes. De acuerdo con lo consignado en el documento, ambos habrían insultado al cuerpo arbitral y debieron ser separados por efectivos policiales.
Entre las frases que Herrera atribuyó a Angeleri y Caiella aparecen "hijos de re mil puta", "los vamos a matar", "seca nucas de la AFA" y "corruptos". Desde Estudiantes también cuestionaron esas afirmaciones incluidas en el informe arbitral.
Además, Herrera relató un supuesto intercambio con Angeleri. Según el árbitro, el secretario técnico le habría dicho que, con el dinero que tenía en el banco, podía pagarles a todos durante toda la vida, para luego cerrar con el insulto "corruptos hijos de puta". Esa versión también fue desmentida por la dirigencia.