Antes de convertirse en una de las sociedades más exitosas de la historia de Boca, Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto protagonizaron una fuerte rivalidad en La Plata. El delantero de Estudiantes y el atacante de Gimnasia se enfrentaron desde juveniles y un video inédito muestra hasta dónde llegaba aquella enemistad.
La historia entre Palermo y Guillermo comenzó mucho antes de que ambos compartieran camiseta y protagonizaran una etapa inolvidable en Boca. Desde jóvenes defendieron los colores de los dos grandes rivales y trasladaron esa tensión a cada clásico que disputaron.
Palermo surgió en Estudiantes y Guillermo hizo lo propio en Gimnasia. Los cruces entre ambos comenzaron en las divisiones inferiores, pero la rivalidad no se limitaba al fútbol: también se conocían del barrio y el colegio.
Un video inédito de aquellos años permite dimensionar la intensidad con la que vivían los clásicos. Las imágenes corresponden a un enfrentamiento de juveniles disputado en el Estadio Jorge Luis Hirschi y tienen a ambos como protagonistas.
El video del clásico entre Estudiantes y Gimnasia con Palermo y Guillermo
En una disputa por la pelota, Palermo lanzó una fuerte patada contra Guillermo y terminó haciendo volar por el aire al entonces juvenil tripero. La acción refleja una rivalidad que continuaría cuando ambos llegaron a Primera División.
Los futuros ídolos de Boca volvieron a protagonizar cruces picantes en los clásicos platenses de la máxima categoría e incluso fueron expulsados por fuertes patadas. La enemistad que arrastraban desde sus primeros años todavía estaba presente cada vez que Estudiantes y Gimnasia se enfrentaban.
El giro inesperado en la relación llegaría a finales de 1997. Palermo y Guillermo coincidieron en Boca y tuvieron que pasar de enfrentarse en los clásicos de La Plata a compartir el mismo vestuario. Durante los primeros tiempos casi no se hablaban, condicionados por el peso de aquella rivalidad.
La era dorada del Mellizo y el Titán en Boca
La llegada de Carlos Bianchi como entrenador terminó de cambiar la historia. Dentro de la cancha descubrieron un complemento que resultaría determinante: la habilidad y los centros precisos del Mellizo se combinaron con el poder goleador del Titán.
Juntos conquistaron el Torneo Apertura 1998 y 2000 y el Torneo Clausura 1999. También fueron protagonistas de dos de los mayores logros de aquella etapa de Boca: la Copa Libertadores 2000 y la Copa Intercontinental 2000.
Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto, festejando uno de sus títulos en Boca.
Los éxitos y los años compartidos terminaron transformando definitivamente su vínculo. La vieja enemistad nacida entre Estudiantes y Gimnasia quedó atrás y dio paso a una amistad que perdura hasta la actualidad, con reuniones familiares y encuentros públicos.
Así, Palermo y Guillermo pasaron de protagonizar durísimos cruces en los clásicos platenses desde juveniles a conformar una de las sociedades ofensivas más recordadas del fútbol argentino.