El escándalo judicial que sacude a Botafogo y que le permite a Estudiantes retener a Cristian Medina
Un fallo judicial le prohibió a John Textor, accionista de Botafogo, transferir unilateralmente a dos jugadores por lo que el club sigue inhibido ante FIFA.
Botafogo atraviesa un fuerte escándalo institucional luego de que la justicia de Río de Janeiro suspendiera todas las ventas de jugadores impulsadas por John Textor. El empresario había avanzado de manera unilateral en la transferencia de Danilo y Álvaro Montoro, en medio de deudas millonarias lo que descarta la llegada de Cristian Medina.
De esta manera el mediocampista se quedará, al menos, 6 meses más en Estudiantes y no saldrá en este mercado de pases, mientras tanto, la Justicia resolvió suspender “ los actos relativos a ventas y negociación de activos” de la SAF de Botafogo, incluyendo futbolistas. La decisión fue tomada tras un recurso presentado por el sector asociativo del club, que denunció maniobras inconsultas por parte de Textor.
La resolución fue firmada por el desembargador Marcelo Almeida de Moraes Marinho, quien ordenó el freno total de las operaciones hasta que el dueño de la SAD rinda cuentas ante el tribunal y el club social. El fallo sostiene que Textor incumplió órdenes judiciales previas que lo obligaban a consultar antes de disponer de los activos del club.
John Textor accionista Botafogo
John Textor, accionista de Botafogo.
Además, el magistrado advirtió que, si el empresario no presenta explicaciones detalladas en un plazo de 48 horas, sus actos podrían ser declarados nulos o derivar en responsabilidades personales.
La prohibición de Botafogo en el mercado de pases
La operación total rondaba los 35 millones de euros, con valores estimados de 19 millones por Danilo y 14 millones por Montoro. Sin embargo, al descontar una deuda de 20 millones que Botafogo mantiene con el Nottingham Forest de Inglaterra por la contratación de Danilo en 2025, además de comisiones y gastos, al club le hubieran quedado apenas 8 millones netos por ambos jugadores.
Todo ocurre, además, en un contexto delicado: Botafogo enfrenta un “transfer ban” de la FIFA que le impide registrar refuerzos por incumplimientos financieros, mientras las deudas acumuladas y las polémicas administrativas siguen poniendo contra las cuerdas a la gestión de John Textor.