Boca Juniors y Cruzeiro se enfrentarán este martes por la Copa Libertadores en un contexto cargado de tensión deportiva. En la previa del partido apareció una situación inesperada que rápidamente despertó comentarios entre hinchas y dirigentes por el fuerte simbolismo que tuvo en el fútbol argentino.
La previa del choque entre Boca Juniors y Cruzeiro por la Copa Libertadores quedó marcada por un movimiento que llamó la atención puertas adentro del fútbol sudamericano. A pocas horas del partido en la Bombonera, una decisión logística del conjunto brasileño se convirtió en tema de conversación.
La situación tomó relevancia rápidamente entre hinchas y periodistas por el contexto en el que se dio. En medio de un presente delicado del equipo de Claudio Úbeda y con la necesidad de sumar para seguir con chances de clasificación, cualquier detalle vinculado al partido comenzó a observarse con lupa.
El hecho también tuvo un fuerte impacto simbólico por el vínculo indirecto que involucró a uno de los clubes más importantes del fútbol argentino. Aunque se trató de una cuestión organizativa, la determinación no pasó inadvertida y alimentó todo tipo de lecturas en la previa copera.
La decisión de Cruzeiro que involucró a River Plate
Finalmente se conoció que Cruzeiro eligió el predio de River Plate en Ezeiza para realizar su última práctica antes de enfrentar a Boca Juniors por la Copa Libertadores. La delegación brasileña se entrenó en el River Camp luego de arribar a Buenos Aires el domingo por la noche.
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Cruzeiro eligió el predio de River Plate en Ezeiza para realizar su última práctica antes de enfrentar a Boca
La elección sorprendió porque los equipos visitantes suelen utilizar instalaciones ubicadas en Capital Federal o en zonas cercanas a sus hoteles de concentración. En este caso, el plantel de Belo Horizonte decidió trasladarse hasta el complejo del clásico rival de Boca.
Las imágenes del entrenamiento fueron compartidas por el propio Cruzeiro y rápidamente se viralizaron en redes sociales. El detalle tomó mayor dimensión por tratarse de un partido clave para el Grupo D de la Copa Libertadores.
Boca, obligado a ganar en la Copa Libertadores
El equipo dirigido por Claudio Úbeda llegará al encuentro con la presión de conseguir un triunfo para seguir dependiendo de sí mismo en la pelea por la clasificación a los octavos de final. Boca suma seis puntos y quedó detrás de Cruzeiro y Universidad Católica, ambos con siete unidades.
Además, el Xeneize atraviesa un momento complejo desde lo futbolístico. Viene de quedar eliminado ante Huracán en el Torneo Apertura y acumula tres derrotas consecutivas entre competencias locales e internacionales.
Para este compromiso, Úbeda no contará con Adam Bareiro por lesión ni con Santiago Ascacíbar, suspendido. Aun así, Boca apostará a la experiencia de Leandro Paredes y al aporte de jóvenes como Milton Delgado y Tomás Aranda para intentar revertir su presente.