ver más

El desafío de levantar un nuevo edificio para empresas en City Bell

La inmobiliaria encara su primer desarrollo en una zona pujante de la ciudad, que proyecta darle espacio a gran cantidad de marcas y empresas interesadas.

Matías Vázquez Roselli y su equipo trabajan en un nuevo proyecto, muy anclado en el contexto de crecimiento de una de las zonas platenses más atractivas para los inversores: la localidad de City Bell. El martillero, oriundo de esa zona y con 10 años de carrera -el último ya liderando su empresa bajo su nombre- observó que un creciente número de empresas estaban en busca de un espacio para instalar sus firmas y decidió abocarse a esa demanda.

“En los últimos tiempos estuve orientado a estudiar un poco más el mercado en City Bell porque sabía que estaba en un notable crecimiento. A diferencia de otras zonas, encontramos que el metro cuadrado no está desvalorizado y eso es clave”, cuenta Vázquez Roselli.

El edificio en cuestión, ubicado en calle 473 bis entre 15 y 15a, está en construcción desde hace dos meses y a medida que se avanzó en el proyecto fue mutando el concepto que se buscaba. En un principio, la obra se pensó como un conjunto de locales y oficinas, pero a medida que fue creciendo la demanda de los inversores con intención de ubicar allí su empresa, el concepto mutó a edificio corporativo. Así, los planos incluyen la construcción de un Salón de Usos Múltiples (SUM) en el piso más alto, pensado para reuniones y exposiciones, y un espacio contiguo con servicio de buffet que brindará también la posibilidad de almuerzos o cafés de trabajo. “No sólo ofrecemos el metro cuadrado de oficina sino que además proponemos una expansión, un lugar más privado y confortable para los que necesiten de ese espacio a diario”, explica el martillero.

En números concretos, 9 de las 14 oficinas en proyecto ya fueron vendidas, y cinco de las mismas fueron adquiridas por empresas que ubicarán allí sus locales. El edificio estará emplazado sobre un lote de 20 metros de frente por 30 de fondo, con planta baja y dos niveles. Cada planta tendrá alrededor de 240 metros cuadrados, y habrá tres oficinas al frente y tres al contrafrente de 40 metros cuadrados cada una. Está previsto además que cada oficina cuente con su cochera privada, y se prevé también un importante sistema de seguridad y privacidad, que incluirá cajas de seguridad con apertura a distancia, cerraduras digitales, reconocimiento facial y de patentes, entre otras características. Estimativamente, en 10/11 meses más el edificio estará construido y listo para habitar.

El origen de este proyecto es anecdótico y Vázquez Roselli lo recuerda siempre. “Toda esta idea surgió porque tengo un cliente de hace muchos años que me insistía para que le consiga una oficina. Fue tal su insistencia que un día le dije: “Te la construyo”, y de pronto comenzó a tomar forma todo este proyecto que hoy ya está en marcha”, cuenta. Claramente, se trataba de un cliente que pertenece a ese “nicho de profesionales” como destaca Matías que se inclinan por City Bell antes que la congestionada zona céntrica de la ciudad, y se disputan un lugar -que actualmente no abunda- en esa localidad platense.

El martillero, asociado con otro colega, Gonzalo Massei, encontró en su hermano arquitecto un tercer aliado y el equipo se formó: los martilleros, junto a Santiago Vázquez y Fermín Arteaga -encargado de la ejecución y dirección del proyecto- son hoy quienes están embarcados en este desarrollo, el primero de otros futuros proyectos que ya están emergiendo para la inmobiliaria.

Así, para 2024 el equipo proyecta ya tener la definición de una segunda obra que se planea emplazar en un lote de la calle Pellegrini, en City Bell, que como continúa con su impronta residencial muy probablemente sea destino de un nuevo edificio de departamentos; como también se estudia la posibilidad de atender otra demanda, vinculada con la necesidad de espacios destinados a profesionales del derecho y de la salud. “La idea es comenzar a discernir entre los próximos proyectos qué tomar y qué objetivos ponernos como meta a cumplir, en un mediano plazo”, asegura Matías.

Vázquez Roselli Propiedades 3.JPG

VIENTOS DE CAMBIO

Vázquez Roselli se define hoy en un proceso de cambio, después de 10 años de trabajar en el mercado inmobiliario, primero como agente de RE/MAX y más tarde asociado a otros dos martilleros -también miembros de la Comunidad de Negocios Inmobiliarios-, Lucio Michelli y José Sabella.

Esos años de trabajo le permitieron generar para sí mismo una cartera de clientes que fue clave para comenzar a independizarse y abrir su propia firma. Su inmobiliaria hoy se asienta sobre cuatro pilares: compraventa, administración de alquileres, asesoramiento y tasaciones, y los recientemente iniciados desarrollos inmobiliarios.

Para todo ello, hay un equipo constituido que a lo largo de los años fue alcanzando la solidez que el martillero pretendía para que todo marche sobre ruedas. “Lo que trato de generar dentro de la inmobiliaria es que cada uno de mis asesores genere su propia clientela, siempre tuve esa función de guiarlos y acompañarlos en el proceso. Este es un negocio de relaciones básicamente, y aquí hay una estructura; el resto depende de cada uno”, apunta Vazquez, y lo que dice inmediatamente se asocia con la cultura del trabajo colaborativo que se propicia desde la Comunidad de Negocios.

“La idea de competencia a nivel laboral en este rubro ya está desterrada; por eso lo que se propone desde la Comunidad funciona, y muy bien. Hay trabajo para todos y uno tiene que lograr trabajar con esos clientes que le depositan su confianza; ahora, la capacidad de captarlos, hacer su seguimiento y sostenerlos es de cada uno”, opina. “Hay que entender que el agente hace su propio negocio y va armando sus vínculos, después bajo qué título o qué firma pasa a ser secundario”.

Embed

Por otra parte, el martillero también destaca que la estructura que logró armar de su propia empresa hoy le permite delegar rápidamente el trabajo, para poder dedicar tiempo a los nuevos proyectos y no restar atención a los otros servicios de la inmobiliaria, como la administración de alquileres y compraventa, que generan también un gran volumen de trabajo al equipo.

Al mismo tiempo, admite que no deja de atender el teléfono y ocuparse de varias puntas dentro de su empresa, como de los problemas o planteos que puedan surgir a diario. “De esta profesión amo lo que tiene que ver con lo relacional, y me parece que un buen martillero debe saber relacionarse, como primera condición, pero también tener esa astucia y visión para diferenciar los perfiles de cada cliente y qué requieren de uno, y de la empresa”, considera.

Es por esta vocación que encontró en su profesión Matías Vazquez Roselli que priorizó algunas cuestiones claves en el armado de su inmobiliaria, como la de brindar un servicio personalizado, con las herramientas indispensables para asesorar al cliente sea cual fuere su objetivo. Pero, al mismo tiempo, consolidar un equipo que potencie sus capacidades y le permita, así, crecer a la inmobiliaria. Los nuevos proyectos ya en marcha, que se suman a un gran volumen de trabajo diario, son claro testimonio de que el objetivo, para el grupo Vázquez Roselli, está más que logrado.

Te puede interesar